Ciencia

La mitad de los trastornos de salud mental aparecen antes de los 14 años

El cóctel es explosivo: diagnóstico de cáncer de mama, tratamientos agresivos y fallo en la relación de pareja. “No es habitual, pero tampoco infrecuente“, dice el doctor Jorge Fernández Delgado, presidente de la Asociación Española de Reconstrucción Mamaria Inmediata. Un estudio realizado en Nigeria y publicado en la revista Psycho–Oncology en 2010, examinó el impacto psicosocial del cáncer de mama en 80 mujeres casadas y reveló que tres años después del tratamiento el 38,3% estaban separadas. Pero estos resultados chocan frontalmente con los de otro trabajo más reciente y cercano a nuestra cultura, realizado con 134.435 mujeres finlandesas casadas, que no asocia riesgo de ruptura conyugal con el diagnóstico de cáncer de mama ni con los tratamientos.

¿Y en España? No existen estudios amplios. Un trabajo llevado a cabo en el Hospital Vall d’Hebron (Barcelona) con 29 pacientes para evaluar la imagen corporal femenina y la sexualidad en las mujeres con cáncer de mama, sí recoge en sus conclusiones que padecer esta enfermedad puede llevar a la ruptura de algunas parejas.

El cirujano Fernández Delgado, con más de 20 años de experiencia en la reconstrucción mamaria, revela que es algo que llevan en silencio: “Se sabe que sucede, pero no lo cuentan abiertamente”. De hecho, varias de las mujeres contactadas para aportar su testimonio en este reportaje lo desestimaron porque no querían recordarlo: “Ni a un perro enfermo se le abandona, esto no se supera nunca”, justificaba una de ellas. Y las que sí han accedido a hablar prefieren hacerlo desde el anonimato.

EP