Opinión

Con la mira calibrada

Gerardo Maldonado Zeas

germaldo1@yahoo.com

Cuenca  – Ecuador

Entre enemigos y pillastres

Si tuviéramos que escoger entre los caraduras de los últimos años, el primer puesto sería sin dudar para el grupo de arrepentidos que estaban con Correa, luego pasaron a lado de Moreno, y ahora dependiendo del visitante de Bruselas, pueden inclusive conformar una caravana de regreso hacia el túnel del pecado original.

   Es inconcebible que la horda de la ambición y la lambonería haya calado tan hondo en este juego de pasiones, y ser testigos de la caída como torre de naipes de la  otrora invencible estructura interna de Alianza País. Les tomó diez años de atropellos y persecuciones para levantar un gigante con pies de barro.

   La corrupción siempre tendrá un tiempo de espera antes de ser derrumbada. Pablo Celi que represó sus verdades cuando tenía al prófugo ex Contralor Pólit como jefe, empezó con el ajuste de cuentas. Destituyó a Richard Espinosa del IESS por haber borrado de la contabilidad cerca de 2500 millones de dólares de la  deuda del Estado, aunque el muy fresco espera que se ejecutoríe en firme la decisión antes de irse; a la Sra. Aguiñaga le ha puesto en jaque por los 41 milloncitos calificado por Alexis Mera como error de “buena fe” en la compra de los Samanes, aportando con su comentario un “concepto nuevo” a la ciencia jurídica. Y ahora, destapando un cúmulo de presunciones por mal manejo administrativo de fondos y un título de crédito de 2015 por más de 300 mil dólares cuando el actual próspero joven ministro de Inclusión Económica y Social Iván Espinel, fue parte de ese misterioso club  de amigos que manejaron alegremente los recursos del IESS.

  La peor pesadilla de Moreno es haber confiado en un equipo económico que tuvo la cachaza de elaborar un proyecto de supuesta reactivación económica cuyo contenido ha sido desechado en cerca del 50%, obligando al presidente a sacar de sus cargos a los correistas Patricio Rivera, Diego Martínez y al gerente del Banco del Estado Wilson Mayorga. Un mal recuerdo, un abre boca de lo que le puede ocurrir en el futuro si no conoce a cabalidad en quienes confía.

   La otra preocupación de bulto del Presidente, es no saber qué dirán los silenciosos miembros de la Corte Constitucional respecto a las preguntas de la Consulta Popular. El no responder a tiempo, es jugar con la paciencia del pueblo, por ahora complaciente y esperanzado en cambios de fondo. Esa espera motivó que a inicio de  la semana pida firmemente definiciones a la Corte. Los anti Morenistas e inclusive algunos colaboradores del Presidente ponen en tela de duda el contenido de ciertas preguntas. ¿Cómo hará Lenin para gobernar en equipo con quienes no consensuan con sus proyectos?

  Es contra natura, y mata el descanso, dormir con el un ojo abierto. Y tener por delante la inmensa responsabilidad de administrar un país que no despega, presidir un movimiento político hecho trizas; y, soportar en el centro a un grupo de actores indefinibles viviendo entre el limbo ideológico, el amor enfermizo por el poder, y la búsqueda de la coraza para pretender blindarse del pasado por tantos presuntos actos de corrupción que aparecen a diario como producto de la década ganada, pudiendo convertirse en autores o cómplices, según la época y la actuación protagónica de la justicia.

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