Ciencia

La mezcla de elegancia y tecnología, ahora es posible con Mica

Este dispositivo de muñeca, pensado para las mujeres, tiene una pantalla táctil curva de cristal de zafiro y está fabricado con piel de serpiente y piedras semipreciosas

ESTADOS UNIDOS. Moda y tecnología no son dos conceptos antagónicos. Frente a los dispositivos electrónicos de corte más «geek» surgen nuevas propuestas que intentan aportar un diseño diferente y apostar porque esa llamada tecnología «wearable» -vestible, en español- sea, además de invisible, también elegante.

En aras de conquistar a las muñecas más sofisticadas, la compañía especializada en componentes Intel y la firma de moda Opening Cermony han lanzado Mica, una pulsera intelignete con pantalla táctil curva de cristal de zafiro y hecha con piel de serpiente y piedras semipreciosas.

Gracias a este dispositivo de muñeca, pensados para un público femenino, se podrá recibir mensajes de texto, consultar las alertas y todo tipo de notificaciones. En conjunto, contiene las características principales de otros modelos similares, pero con un concepto distinto.

Este accesorio inteligente, que saldrá a la venta a final de año, incluye las últimas funciones de comunicación y compatibilidad con tecnologías de recarga inalámbrica. Además, dispondrá de conexión 3G propia, por lo que no dependerá de estar conectada a un dispositivo matriz como un «smartphone».

El dispositivo estará disponible en dos modelos. Uno de ellos acabado en piel de serpiente negra, perlas de China y lapislázuli de Madagascar; mientras que el otra contará con piel de serpiente blanca, ojos de tigre de Sudáfrica y obsidiana de Rusia.

La tecnología «wearable» ha comenzado a proponer ideas más de diseño, como por ejemplo Samsung, que ha ideado un concepto de reloj inteligente más apto para todos los públicos, como es el caso del Gear S, uno de los primeros en permitir llamadas de voz mediante una tarjeta SIM, aunque no el único. Omate Truesmart o inWatch son otros ejemplos de «smartwatches» capaces de realizar llamadas.

(Internet/La Nación)