Economía

La merluza y el dorado ganan terreno en Rusia y Sudáfrica

La Corporación Financiera Nacional ha colocado más de $115 millones para el sector pesquero en los últimos siete años.

GUAYAQUIL. Las manos de Jorge Plaza son diestras en el manejo de la hoja metálica afilada para arrancar de un solo tajo la piel de la carne blanca. El colaborador de la firma Cepromar desarrolló aquella técnica para filetear el pescado ‘dorado’ a los pocos meses de ingresar a laborar en esta firma que cuenta con tres décadas de operaciones en el mercado exportador

El hombre cuadragenario es delicado y meticuloso al separar la carne blanquecina de las entrañas y huesos. La transición de carnear un dorado entero, a dos lomos magros por costado, le tarda entre dos y tres minutos. Al lado suyo, una treintena de mujeres y otros hombres clasifican merluzas desolladas. Las carnes blancas, que deleitarán a comensales rusos, canadienses, estadounidenses y sudafricanos inician su procesamiento con el trabajo manual de medio centenar de colaboradores en el norte de Guayaquil.

“Gracias a los créditos que hemos recibido de la Corporación Financiera Nacional (CFN) desde el 2008 ampliamos nuestras líneas productivas para procesar unas 200 toneladas de pescado. Hoy apuntamos a conseguir más mercados para nuestros productos, generar innovación y más valor agregado para ampliar, de esta manera, nuestras plazas laborales”, indica Freddy Muñoz, gerente general de Cepromar y quien asegura que hace una década su producción promediaba las 100 toneladas por mes.

Cepromar comercializa filetes de pez espada, wahoo, pescado escolar, peces carita, peces botellita, macarelas, atún de aleta amarilla, entre otros. Durante la época de veda del dorado -que también es conocido como mahi-mahi, lampuga, perico o Dolphin fish- se aprovecha a la merluza, cuyas exportaciones al mercado ruso y sudafricano han tenido un repunte en el último lustro superando las 9.800 toneladas comercializadas en mercados internacionales el año pasado.

Entre enero y septiembre de este año se exportaron desde el país unas 6.700 toneladas de merluzas empacadas y congeladas. Aquella cifra supera con 1.600 toneladas a lo que se exportó en el mismo periodo del año pasado.

Las merluzas, por ejemplo, provienen de puertos pesqueros como el Caraguay de Guayaquil, el de Manta, Chanduy (en Santa Elena), Posorja (Guayas), entre otros; y se ha posicionado, según los directivos de Cepromar, como una alternativa para las embarcaciones que anteriormente se dedicaban a la pesca de arrastre y camarón pomada a gran escala.

Según datos del Viceministerio de Acuacultura y Pesca, el país ha establecido un cupo de pesca de 34.042 toneladas anuales para la flota merlucera de arrastre. También se ha determinado que el pescado dorado es el principal producto de exportación de pesca blanca ecuatoriana. Cada filete de merluza o dorado se empaca al vacío y se congela a 32 grados bajo cero. Las cajas selladas con ‘Product of Ecuador’ tardan hasta una semana en trasladarse vía marítima hasta los diferentes puertos a escala mundial.

María Soledad Barrera y Roberto Murillo, promotores del cambio de la matriz productiva y principales autoridades de CFN, recorrieron las instalaciones de Cepromar para presentar su apoyo a esta industria guayasense. Para la Presidenta del Directorio de CFN, el respaldo financiero a este tipo de oferta exportable es vital para la transformación de la economía ecuatoriana. Además corresponde con las políticas que plantean a la industria pesquera como priorizada dentro del cambio de la matriz productiva.

Para el sector pesquero, la CFN ha colocado más de $115 millones en créditos que principalmente se destinan a la adquisición de navíos, en los últimos siete años. En cambio, para el sector de los alimentos frescos y procesados la CFN ha colocado más de $220 millones en este 2014. (CFN/La Nación)