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La mendicidad crece por celebrarse Navidad

Durante este día del mes, madres embarazadas, ancianos y niños piden caridad en varios sitios de la ciudad.

GUAYAQUIL. Decenas de niños, algunos con sus padres, piden caridad por la Navidad en diferentes vías como Perimetral, Durán-Tambo o a la Costa, pero también se  los ve en las calles colindantes a los centros comerciales, como Policentro, San Marino, Mall del Sol, Mall del Sur, Riocentro y los supermercados.

Así como en avenidas transitadas como de las Américas y Pedro Menéndez Gilbert, la historia se repite. Aquí, los semáforos en rojo que detienen a los vehículos o las largas filas producto de la congestión anuncian que es momento de acercarse a las ventanas, poner las manos en forma de oración y pedir  la Navidad.

El acto que se repite cada año y forma parte de las estampas  de los guayaquileños es ver a niños pidiendo regalos por las festividades. Esta costumbre que demuestra el lado del Ecuador profundo, desconocido para muchos, revela la falta de equidad nacional con amplios sectores de la población abandonados, especialmente la que vive en las áreas rurales. Las desigualdades se ha profundizado más los últimos años con motivo de la crisis.

“Quisiera un carrito, ese es mi mayor deseo”, dice Víctor M.F de 12 años, quien cada 24 de diciembre sale de su casa con su familia, a las 04h00, para ocupar los un tramo de la vía Perimetral, a la espera de manos bondadosas, capaces de arrancar una sonrisa a las decenas de niños que ocupan más de una calle tras un sueño que casi siempre termina desvanecido.

Él vende caramelos en los buses que transitan por el norte de la urbe, sus dos hermanos cuidan en el centro, todos aportan para sobrevivir, pero siempre falta dinero y las necesidades aumentan.

Cartones, plásticos, maderos, todo es útil. Lo recibido en el día es celosamente guardado (caramelos, ropa y algún juguete usado).

La estrategia de ellos para captar la atención de los ocupantes de carros y tráilers que pasan por las antes mencionadas zonas, es pararse en medio de la calle con una tarrina y extender la mano para que alguien les dé dinero, comida o juguetes, por simplemente la Navidad no existe para ellos.

Ellos también se enfrentan al peligro por ubicarse en estos sectores donde circulan vehículos a alta velocidad conjunto con insultos de quienes transitan por ese sector.

Este drama se repite en la avenida Juan Tanca Marengo, en Urdenor, en Los Ceibos, en la intersección de McDonald’s; Lomas de Urdesa y en la Avenida de las Américas, cerca de la gasolinera Mobil.