Ciencia

¿Cuál es la mejor y la peor forma de dormir?

La postura para dormir mejor es decisiva para coger el sueño, en particular cuando nos vemos obligados a dormir en cualquier sitio que no sea nuestra cama, tipo cuando nos toca pasar la noche en la butaca del acompañante en el hospital, en el asiento del bus o de un avión, por ejemplo.

En una entrevista concedida este martes a la página web española Infosalus, el médico de familia, psicólogo clínico y experto en problemas del sueño, el doctor Darío Fernández, afirma que dormir boca abajo y, sobre, todo después de una cena copiosa, es la peor de las posturas porque coloca a la columna en una posición antinatural y aplasta nuestro estómago favoreciendo el reflujo gastroesofágico responsable de una tos irritativa nocturna, aparte de acumular asimétricamente presión en la columna lumbar.

“Y luego nos despertamos con dolor de espalda, o mal llamado de riñones, porque estos solo duelen en el cólico nefrítico. Asimismo (…) solo podemos hacer dos cosas con la boca: clavarla contra la almohada, de forma que dificultamos la respiración y la oxigenación cerebral, o rotamos excesivamente el cuello, de forma que luego nos duelen las cervicales por la mañana”, advierte Fernández.

Por otro lado, el experto subraya que la mejor forma para dormir es boca arriba y sin almohada. “Lo lógico es que no nos acostumbremos (…) Pues una almohada lo menos alta posible. ¿Cuánto de alta? Pues la altura ideal de la almohada sería aquella que nos deja nuestra barbilla paralela a los dedos gordos de nuestros pies. Así que si la altura de la almohada hace que nos clavemos la barbilla en el pecho nos hemos pasado de altura. Si nos acostados boca arriba y no vemos la punta de nuestros dedos gordos de los pies, la almohada es muy baja”, señala.

Además, precisa que los que duermen boca arriba tienen que tener una almohada delgada y los que lo hacen de lado, necesitan una más gruesa. Por fin, para los que se mueven mucho, una almohada flexible y rellena de plumas es adecuada. Se aconseja poner una almohada debajo de las corvas, así se consigue un apoyo de las lumbares y se evitan contracturas en esa zona, añade.

Del mismo modo, indica que el tipo de postura habitual hay que adecuarlo al tipo de colchón. “Los que duermen boca arriba se beneficiarían de un colchón más bien duro. Colchón menos duro para los que duerman de lado. De esta forma, el hombro se puede hundir un poco y evitar rigideces”, sostiene, para luego asegurar que los obesos duermen mejor en colchones duros, al igual que los que se mueven mucho.

HSTV