Opinión

La libertad de expresión…

Dr. Miguel Palacios

 

No puede ser la consecuencia de un benevolente permiso gubernamental.

Es un derecho irrenunciable de todo ser humano que vive en democracia.

Constituye un privilegio adquirido gracias a la lucha de generaciones cuyo precio fue la sangre, sudor y lágrimas derramadas por los librepensadores que nos la legaron.

Los ecuatorianos debemos cuidar que este patrimonio sea preservado íntegramente.

Para ello tenemos que defender este derecho al costo que sea y contra cualquiera que pretenda conculcarlo.

Frente a la amenaza de cerrar un canal, públicamente manifiesto mi posición libre, independiente y sobretodo sin temor, para oponerme a todo autoritarismo que pretenda callar nuestro libre pensamiento. El gobierno no puede quitarnos lo que nos pertenece.

Nadie puede impedir la defensa de nuestra irrenunciable atribución para opinar sobre lo que creamos conveniente, de la manera que sea y en cualquier circunstancia.

Aún con riesgo de perder mi vida o libertad, lucharé contra quien quiera callar nuestro derecho a expresarnos libremente. Trataré de representar a todo opositor contra esta arbitraria muestra de totalitarismo.

Estamos frente a un gobierno dictatorial que solo admite su propia manera de pensar.

Vivimos un falso cambio lleno de corrupción y con sabidas pero todavía no comprobadas vinculaciones con las FARC.

La revolución ciudadana carece de ideales por ser una mala copia de la dictadura venezolana.

Nos opondremos frontalmente a todos los abusos de cualquier dictadura. Estamos contra todo intento de violentar la constitución.

La verdadera razón de este pretendido intento de tiranizar la patria, es el miedo de los que ostentan el poder, para que la prensa no saque a la luz los graves actos de corrupción de sus partidarios o familiares cercanos, que hoy son los nuevos oligarcas pelucones. Otra razón que le puede costar su puesto al mandatario, es que se conozcan los verdaderos vínculos entre su gobierno y las FARC.

En el fondo todo se trata de que la verdad no se conozca. Para ello el transitorio primer burócrata de la patria, auto infiriéndose poderes que constitucionalmente no tiene, quiere controlar todo lo que se piense en el país.

Para ello sus dictadorzuelos con ropaje democrático, legalizarán lo ilegal para callar a quien pueda revelar las verdades que los puedan dañar. Jamás debemos olvidar la triada de lo que el poder significa para los tiranos…lo tienes; lo quieres o lo temes perder.