Opinión

La legislación que limita a los carritos gourmet

Vehículos que venden frituras y embutidos no tienen problemas para funcionar, a diferencia de aquellos que entregan platos más elaborados.

Cada vez es más común encontrarse con vehículos completamente equipados para ofrecer una buena experiencia gourmet, ya sea en conciertos, actividades municipales o en las novedosas Plazas de Bolsillo.

Los food trucks han logrado satisfacer no sólo a organizadores de eventos, sino que también a los exigentes comensales, los que cada vez más logran que este nicho se convierta en un proyecto para emprender.

Sin embargo, al ser recintos donde se manipulan alimentos, no es tan fácil acondicionar una camioneta y salir a recorrer las calles. El principal problema es que existe un vacío legal sobre los food trucks, ya que el Reglamento Sanitario de Alimentos permite la fabricación, manipulación y venta de alimentos sólo de determinadas preparaciones.

Es así como aquellos carros que venden fruta confitada, cabritas, algodón de azúcar, empanadas de queso o masas fritas, entre otros, no tienen problemas con desplazarse por diferentes calles para poder operar.

Por el contrario, los food trucks no cuentan con autorización, según el Reglamento Sanitario, para poder preparar platos más elaborados.

Pedro Chávez, presidente de la Asociación Chilena de Food Trucks, explica que lo que está pasando en Chile es algo por lo que otros países ya han pasado: no estamos preparados para este tipo de negocio porque generalmente lo que existía se limitaba a carritos de frituras y golosinas.

“Creamos esta organización justamente para ver cómo cambiar la normativa vigente. Estuvimos en una mesa de trabajo con el Ministerio de Salud, de la cual saldrá una normativa nueva que va a regular cuáles son los requerimientos para que los vehículos puedan tener resolución sanitaria y trabajar en la vía pública”, detalló Chávez.

“El país no estaba preparado para tener este tipo de negocio, porque generalmente lo que había eran carritos”.
Pedro Chávez, presidente de la Asociación Chilena de Food Trucks.

El empresario destaca que otro problema al que se han enfrentado es el permiso municipal, ya que estas instituciones generalmente entregan patentes a los negocios establecidos. Puesto que los food trucks aún no entran en esta clasificación, a veces resulta complicado obtener el permiso.

“Hay una ley, que es la 18.695, en la que se estipula que los alcaldes tienen la potestad de arrendar los subsuelos públicos a través de lo que se llama un permiso precario. A diferencia de las patentes, estos permisos tienen un tiempo definido y pueden ser renovados o no”, aseguró.

Es así como el presidente de la Asociación Chilena de Food Trucks indica que existe desconocimiento respecto a este tema, ya que existen soluciones: “La ley está, es cosa de que la gente la conozca y pueda usarla en su beneficio cuando van a hacer una aplicación a la municipalidad para conseguir un permiso para estar en la calle”.

A nivel nacional, el empresario calcula que la cantidad de food trucks supera los 800 vehículos, una cifra que podría aumentar gracias a emprendedores que ven un buen negocio en los carros de comida.

Todo el sabor de Venezuela en Santa Rosa

Pedro Ramírez hace diez meses que tiene Entre Panas, un food truck ubicado en Santa Rosa 440 que se dedica a deleitar a los chilenos con preparaciones venezolanas. La especialidad de la casa es la hamburguesa venezolana, la que lleva carne, tomate, lechuga, queso amarillo, papas fritas, huevo y tocineta.

“Ahora estamos fijos en un estacionamiento privado porque antes era más complicado conseguir permisos, sobre todo los de la Seremi”, explica Ramírez, que ya lleva un año y seis meses en el país.

Cuenta que a los chilenos lo que más nos sorprende es cómo hacen la hamburguesa, además de pedir mucho la arepa venezolana. Además, algo que llama mucho la atención en Entre Panas son las salsas, que van desde la de ajo, mostaza miel, rábano, tocineta, cuatro quesos y la “huasacaca”, la que está hecha a base de palta, ajo más ingredientes secretos de la casa.

Sándwiches gourmet en el Parque Araucano

Todos los días, desde las 9.30 a las 19 horas, Wicked Food Truck abre sus puertas para los comensales que andan por el sector del Parque Araucano, en Las Condes. Christopher Jadue, dueño del vehículo, detalló que uno de los sándwiches que más éxito tiene es el de Camembert.

“Es un pan ciabatta que viene con camembert, una salsa sweet chilli, jamón de pavo, rúcula y mayonesa. Tenemos público de todas las edades”, explica.

Durante la semana, los comensales vienen de las oficinas del sector, que encuentran en la carta de este food truck el almuerzo ideal, ya sean ensaladas o sándwiches. En tanto, los fines de semana quienes se toman las mesas de Wicked son familias, las que pasan con los más pequeños a comer luego de visitar Kidzania y Selva Viva.

Fuente: www.lahora.cl