Ciencia

La leche cruda también supone riesgos para la salud

Los alimentos crudos conllevan un riesgo de ingesta de microorganismos más elevado que el de otra clase de alimentos.

ESTADOS UNIDOS. Se entiende por leche cruda la “de vacas, cabras, ovejas y otros animales que no ha sido calentada a más de 40 ºC ni sometida a un tratamiento con el mismo efecto”. Su seguridad depende de tres acciones clave: higiene, frío y hervido.
Solemos estar acostumbrados a escuchar consejos sobre el consumo de alimentos crudos, especialmente cuando se trata de pescado y huevos. Sin embargo, también conviene estar muy atentos cuando se trata de otro producto de habitual consumo como es la leche.

Los alimentos crudos conllevan un riesgo de ingesta de microorganismos más elevado que el de otra clase de alimentos debido a que no se someten a ningún tipo de tratamiento que los elimine.

Su seguridad depende de tres acciones clave: higiene, frío y hervido, cuyas funciones se detallan en Eroski Consumer. La leche cruda es un alimento muy propicio para el crecimiento de microorganismos, algunos de ellos beneficiosos, como bacterias lácticas, pero otros con efecto patógeno. Esto se debe a su composición química y a la presencia elevada de agua (un 80% de su peso es agua).

La leche cruda es un alimento muy propicio para el crecimiento de microorganismos, algunos de ellos beneficiosos, como bacterias lácticas, pero otros con efecto patógeno. En la mayoría de los países europeos, el suministro de leche sin pasteurizar no está permitido. En España, como en otros países europeos como Escocia o Irlanda del Norte, no se autoriza “el suministro directo, por parte del productor, de pequeñas cantidades de leche cruda al consumidor final o a establecimientos de venta al por menor”.
Con todo, hay un creciente interés por parte de ciertos sectores de consumidores por beber leche cruda porque consideran que tiene beneficios para la salud. En este sentido, le corresponde a cada país prohibir o restringir la puesta en el mercado de la leche cruda destinada al consumo.

En algunos países está permitida la venta de leche cruda a través de máquinas expendedoras. Los expertos del Panel de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) sobre Riesgos Biológicos (BIOHAZ) acaban de concluir, en uno de sus últimos estudios, que la leche cruda “puede ser una fuente de bacterias dañinas, sobre todo Campylobacter, Salmonella y E. coli.

Así que debe aplicarse según unos límites de temperatura y teniendo en cuenta que no es eficaz frente a todos los tipos de contaminación, como la química (pesticidas, hormonas o metales pesados) y la radiactiva. (Internet/ La Nación)