Opinión

LA LARGA NOCHE NEOLIBERAL Y LA DECADA PERDIDA

Henry Silva Viteri

henry.48@hotmail.com

La “larga noche neoliberal” es un alegre y soleado día, si se lo compara con la “oscura década perdida” por el déspota y su gallada. Esta oscura década perdida, pintada de verde-flex y con matices rojos  de falso socialismo se nos ha llevado hasta la esperanza, se inició con la postulación del candidato a la presidencia, quien con tono acaramelado y tierno ofreció el oro y el moro engañando a todos.

El pueblo, que no es la voz de Dios, porque el ser supremo no sería tan torpe para votar por un déspota que se eligió para que sea nuestro Presidente. Pero el elegido, se olvidó que somos sus mandantes, que es nuestro empleado y que una vez sentado en el sillón de Carondelet, instauró un régimen de prepotencia, corrupción, nepotismo, engaños y manejos a su favor y de sus allegados copando los poderes y recursos que son de todos los ecuatorianos.

Este régimen nació monstruoso, primero salpicado de dudas por el financiamiento de la narco guerrilla FARC, siguieron los Pativideos, el dueño del circo (el  ex Ministro Carrion), en donde los payasos y el círculo rosa (como los llama su hermano Fabricio), hacían lo que él les decía, hoy está pagando por los atracos cometidos. Oscura década perdida salpicada de sangre de Quinto Pazmiño y su esposa, Fausto Valdivieso, el General Gabela; oscura década perdida en la compra de radares chinos que nunca funcionaron, del cierre de la base de Manta para fomentar el narco tráfico, de la creación de leyes que han llevado a nuestros jóvenes al consumo de droga y al crecimiento del negocio de la misma, a la  exportación de droga a través del ministerio de Relaciones Exteriores en donde la culpa fue de un perro que estaba con gripe y no pudo detectar la droga que salía desde la Cancillería, los contratos con el “gran hermano”, la inclusión de la banda delincuencial de Alfaro Vive Carajo en el poder público, los viajes a relacionarse con tiranos orientales que ningún beneficio han dejado, los gastos suntuosos, la reconstrucción de carreteras con costo elevados, construcción de elefantes blancos llamados así por su propio candidato, y la más grande red de corrupción encabezada por el encargado de los sectores estratégicos, el asiduo visitante del rincón del vago.

En realidad los ecuatorianos ya no aguantamos más de eso, y lo que he enumerado es una minúscula parte del total de inmundicias cometidas y plagada de personajes que pertenecieron a la “larga noche neoliberal”. ¡Levantémonos ecuatorianos! Pongamos ya fin a esta oscura década perdida y castiguemos a los verde-flex en las urnas, acabemos para siempre con el más corrupto gobierno que ha tenido nuestro Ecuador.

Las opiniones vertidas en el medio son de responsabilidad del autor.