Opinión

La juventud se debe organizar si en realidad quiere salvar el planeta

Daniel Tristancho/ Guayaquil
Universidad Casa Grande

La Conferencia Local de la Juventud en Ecuador tendrá su primera sesión el 21 de agosto y tendrá como objetivo definir propuestas para enfrentar el cambio climático en Ecuador. Aproximadamente 300 jóvenes, que podrán inscribirse y participar de manera libre con la única condición de que tengan entre 15 a 35 años, conversarán e impulsarán ideas entre ellos.

Es una alegría que este tipo de eventos, precedidos por jóvenes y enfocados en la lucha medioambiental, se están dando con más frecuencia en el país. No hay duda de que en las próximas décadas el gran problema que representa el cambio climático, y que ya está comenzando a materializarse de manera catastrófica en distintos lugares del mundo, se incrementará en gran medida.

Los incendios forestales masivos en Turquía, el progresivo derretimiento de los glaciares en el ártico, las olas de calor en el sur de Europa y las lluvias torrenciales del centro de China son una antesala a la llegada de los verdaderos jinetes del apocalipsis, los cuáles no deseo ni imaginar que tan destructivos serían, y sin embargo, no hay duda de que el rumbo en el que vamos justificará su existencia.

Solo el cambio generacional y la unidad pueden aún hacer algo en dirección al cambio y la sostenibilidad. Los primeros elementos disuasores de este fenómeno son el sentimiento de mínima importancia y el desconocimiento. Para profundizar más, que un joven, por sí solo, no se sienta capaz de generar un cambio verdadero en el vasto mundo, y el otro tipo, que vive ignorando el peligro que tiene frente a sus narices.

Esto es la solución para ambos. La unión entre personas con los mismos ideales. Nunca antes la frase “la unión hace la fuerza” cobra más significado que en esta situación. Las conclusiones a las que se llegue en esta conferencia no deben quedar solo como palabras, sino más bien, deben realizarse y ser amplificadas por el único gran poder que tiene la juventud, y es el del dominio de las redes sociales.

Impulsar sus ideas por medio de verdaderos embajadores, captar la atención con todo medio de comunicación y marchar hacia la legislación. Poniendo presión más que nada ante las fuerzas alternas. Este evento será el primero de muchos y es lo correcto porque en esta lucha, donde las personas abogando por el futuro de la humanidad son la minoría, la única esperanza es unirse.