Opinión

LA JUNTA CÍVICA DE SANTO DOMINGO DE LOS TSÁCHILAS

Dr. Orlando Amores Teran/Quito

 

A la ciudadanía y al mandatario del Ecuador.

CONSIDERANDO:

Que la estupidez humana supera la «irracionalidad» animal cuando se pretende establecer un «equilibrio entre animales racionales e irracionales» mediante la imposición de una ley.

Que el ordenamiento jurídico no puede ni debe vulnerar el principio de libertad fundamental que consagra la igualdad ante la ley, no a través de la ley como instrumento de coacción.

Que el CO² no es el único generador del cambio climático, pues la propia naturaleza produce metano, vapor y nubes que alteran el clima.

Que el «ecosistema» del «homo sapiens» no está aislado, pues somos parte intrínseca de la naturaleza y formamos un organismo ecosocial.

Que los seres humanos no podemos permitir que los burócratas nos traten como un «virus» en la naturaleza.

Que es evidente cómo el desarrollo industrial, el libre comercio y la globalización han permitido reducir la pobreza en 200 veces en comparación con los niveles del siglo I al XVIII.

Que la burocracia debe entender que el desarrollo sostenible solo es posible si existe prosperidad en los seres humanos.

Que toda regulación que afecta la libertad supone desincentivar la producción, generando escasez, encarecimiento, reducción de la riqueza e incremento de la pobreza.

Que aunque lográramos limitar nuestro crecimiento y nuestra capacidad de consumo, incluso con el mayor retroceso posible, solo se lograría una reducción de 0.0006 grados del CO² en la Tierra.

Que la instrumentación nociva detrás de la «Ley Orgánica de Bienestar Animal» refleja los postulados pobristas de la agenda 2030.

Que tenemos la obligación moral de oponernos a ser tratados como virus.

Que es nuestro deber ético impugnar toda subordinación de los humanos a los pretendidos «derechos» de los animales, reconociendo nuestra responsabilidad tutelar por nuestra racionalidad que supera la de ellos.

Que la actitud asumida por la Asamblea Nacional respecto a la Ley Orgánica de Bienestar Animal es una aberración jurídica.

Que promulgar la actual Ley Orgánica de Bienestar Animal es una torpeza conceptual porque niega la realidad de la naturaleza humana, que está destinada a dominar los elementos naturales de manera racional y amigable, sin subordinar su desarrollo a comportamientos monstruosos que equiparen los derechos de una rata dañina con los de un perro guardián.

Que es aún más aberrante pretender igualar los derechos de los animales con los de los seres humanos.

Que en la práctica, la Ley Orgánica de Bienestar Animal degrada la existencia y el desarrollo del ser humano ante la existencia y el desarrollo de una rata portadora de «yersinia pestis», cuya vida contaminante y altamente peligrosa debe ser respetada por esta aberración jurídica.

EXHORTAMOS:

A la ciudadanía y al mandatario del Ecuador a oponerse, impugnar y vetar la Ley Orgánica de Bienestar Animal, como lo hacemos nosotros, en respaldo del ser humano respetuoso de los elementos de la naturaleza y de los animales, a quienes trata como sus congéneres sobre los que ejerce tutoría para la perpetuación de las especies, su desarrollo, sostenibilidad y aprovechamiento.

Santo Domingo de los Colorados, 1 de julio de 2024.

Rodrigo Barros Morillo
PRESIDENTE

Raúl Saavedra Polanco
1er. VICEPRESIDENTE

Freddy Sánchez Granda
2do. VICEPRESIDENTE

Byron Guerrero Paredes
VOCAL

Carlos Astudillo
VOCAL

Jorge Guerrón Almeida
VOCAL

Favio Velasteguí Viera
RELATOR

Patricio Freire Guerra
COMISIÓN JURÍDICA

Ignacio Sarango Estrada
COORD. TERRITORIAL

Omar Paz Encalada
SECRETARIO

Orlando Amores Terán
COORDINADOR GENERAL