Realidades

La gran transformación de Eugenia de York para su boda

A finales de los ochenta y principios de los noventa, Diana de Gales y Sarah Ferguson se dejaban ver a menudo juntas, tanto por su amistad como principalmente porque se convirtieron en cuñadas por sus sendos matrimonios con los dos hijos mayores de Isabel II, Carlos y Andrés. Si Diana era la delicada, siempre con una media sonrisa, la abanderada de las tendencias, Sarah triunfaba por su constante carcajada y su naturalidad, y siempre hizo gala de un estilo más informal y divertido, más cercano a la calle y menos al palacio. Un estilo, al fin y al cabo, acorde con su personalidad.

Las hijas de Sarah Ferguson están estos días en el foco público por la boda de la menor, Eugenia, de 28 años. Ambas han heredado de su madre esa sonrisa constante, además de, en el caso de Beatriz, su abundante melena pelirroja. Ambas han jugado con las tendencias adaptándolas a su modo de ser y su estilo pero sin ser iconos de moda, como ha podido pasar con las que hoy serían nueras de Diana, Kate Middleton y Meghan Markle que, además, están mucho más en el foco público por sus puestos en la casa real británica, de mayor rango que Beatriz y Eugenia, que están a caballo entre la actividad monárquica y el perfil público de celebrity. 

EP