Opinión

La frágil subsistencia nacional está en peligro inminente.

Antonio Aguirre Medina/Guayaquil

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No todo lo que la juventud del gobierno ofreció y sigue ofreciendo, que era y es color de rosa, poco a poco se está convirtiendo en un rojo encendido, con el peligro inminente de una explosión social en gran escala que lamentablemente podría ser a nivel nacional.

Al no existir ningún plan de gobierno establecido, peor ejecutado, ni personas idóneas capaces y responsables de ejercer ninguna de las funciones del Estado, ni cargos públicos estratégicos, se le está otorgando incalculables facilidades a la putrefacta oposición Revolucionaria Ciudadana, Progresista y Socialista.

Las esperanzas iniciales de un cambio positivo en beneficio de las grandes mayorías nacionales, hasta ahora están resultando ser un soberano fracaso, mientras como Primer Magistrado de la Nación viaja por el mundo sin lograr ninguno de los beneficios ofrecidos a las grandes mayorías de necesitados.

Ser muy próspero, educado y viajado por el planeta no es ninguna garantía para un futuro éxito político-electoral, así como por circunstancias inesperadas de la vida salió favorecido en las últimas elecciones presidenciales, las siguientes elecciones las puede perder sin pena ni gloria.

Medite y rectifique, Presidente, en caso contrario correrá el mismo destino que el ex Presidente Lasso, que solamente lo recordarán en su casa y en su banco.