Opinión

La familia Tous, de taller de relojería a emprendedores del año

Hace unos meses las hermanas TOUS – Alba, Rosa, Marta y Laura– acudieron a la Real Fábrica de Tapices de Madrid para recoger el vigésimo Premio Emprendedores del Año, otorgado por EY con el patrocinio de BNP Paribas y la colaboración de IESE. Nadie se extrañó de verles hacerse con este galardón porque esta familia catalana se ha convertido en los grandes representantes de la joyería de nuestro país, pero sus comienzos como emprendedores fueron mucho más austeros. De hecho, muy pocos saben que al principio los TOUS estaban más vinculados a los relojes que a los pendientes, las pulseras o los collares con forma de oso.

Todo comenzó en la década de los veinte en la localidad de Manresa, donde Salvador Tous Blavi y Teresa Ponsa Mas abrieron un pequeño taller de reparación de relojes. Cuarenta y cinco años más tarde, en 1965, el hijo del fundador –Salvador Tous Ponsa– contrajo matrimonio con Rosa Oriol y ambos tomaron las riendas del negocio familiar que, poco a poco, fue alejándose de los relojes y acercándose al mundo de la joyería. Como resultado del giro de negocio, Rosa Oriol decidió instalar un pequeño taller de joyería en la trastienda, donde comenzó a personalizar las piezas de sus clientas y a darles un aire más moderno, acorde a los tiempos que corrían en la década de los 70.

Poco a poco se fue corriendo la voz de que las joyas de Tous eran diferentes al resto, pero no fue hasta 1985 cuando la empresa despegó para volar muy alto. Fue gracias al emblemático oso que ha hecho famosas a todas sus creaciones y que Rosa Oriol imaginó un día paseando por las calles de Milán. Su inspiración –y su posterior aplicación en las joyas– supusieron un antes y después para la empresa, que comenzó a expandirse nacionalmente con la apertura de una tienda en Lleida, a la que siguió otra en Barcelona años más tarde.

Las cuatro hijas del matrimonio, Rosa, Marta, Laura y Alba, se fueron incorporando a la estructura empresarial de la empresa, adquiriendo un papel destacado dentro de la organización y en su internalización, que arrancó en 1996 con la apertura de la primera tienda en Japón. Desde entonces, el éxito de estos emprendedores no ha parado de crecer: a día de hoy Tous tiene presencia en los 5 continentes con cerca de 500 tiendas repartidas por todo el mundo y con una marca consolidada que les hace únicos allá donde van, ya no solo en el ámbito de la joyería, sino también en otras áreas como los accesorios de moda y las fragancias.

Fuente: Adecco