Ciencia

La falta de sueño aumenta los pensamientos negativos

La ansiedad de la postergación, es bastante dañina y lo peor se convierte en un hábito. Todo lo que nos abruma nos genera emociones negativas.

ESTADOS UNIDOS. Preocuparse excesivamente por el futuro, hurgar demasiado en el pasado, experimentar pensamientos invasivos… Son los síntomas de trastornos psicológicos comunes, como la ansiedad, la depresión o el estrés postraumático. Todos en algunas circunstancias hemos experimentado los efectos nocivos de no dormir lo suficiente, a veces incluso mayor irascibilidad, ansiedad, nerviosismo etc…

Hace algunos años, un adolescente americano llamado Randy Gardner, decidió pasar el mayor tiempo posible sin dormir. Consiguió estar 264 horas sin dormir, fue un experimento supervisado y controlado .Pudo sobrevivir pero con consecuencias negativas durante la privación del sueño como problemas de habla, incapacidad para concentrarse, vacíos de memoria y sueños diurno alucinógenos.

Este y otros muchos experimentos han convencido a los investigadores que el sueño es fundamental para el estado del cerebro, más que meramente lo físico.

 Antes ya se había relacionado esa batería de malos rollos recurrentes con los problemas a la hora de dormir, pero ahora acaban de publicarse los resultados de un estudio sistemático.

 Jacob Nota y Meredith Cole, de la Universidad de Binghamton (EE. UU.), sometieron a 100 jóvenes adultos a una serie de cuestionarios y tareas computarizadas, además de preguntarles si eran más nocturnos o diurnos.

Así observaron que los voluntarios que experimentaban más a menudo pensamientos negativos se acostaban más tarde o dedicaban menos horas al sueño. También parece claro que el “runrún” mental afecta a la calidad del descanso nocturno.

 Los investigadores sugieren, por tanto, que las terapias contra los trastornos que llevan aparejados estos síntomas incidan en que dediquemos un tercio de nuestra vida a abandonarnos a los brazos de Morfeo.

Es fundamental dividir cada tarea en pequeñas metas y vivir cada meta con satisfacción por poca importancia que le demos. (Internet/ La Nación)