Opinión

La falta de Ética cuando uno más uno son dos en Política porque Cuantitativamente la Corrupción arrasa.

Por: Tony Cedeño/ Portoviejo

Escritor / Poeta / Motivador

«Los hombres indiferentes a la desventura de la nación, aunque sean privadamente laboriosos, son auxiliares inconscientes de la corrupción y desgracia de los pueblos». – Eloy Alfaro

Heredar las doctrinas políticas tradicionales llenas de tintes patriarcales donde predominan los elegidos a dedo no es primicia en estos tiempos, sin embargo, la carencia en el ejercicio con que se manejan los proyectos y los ideales políticos son altas facturas que jamás podrán pagar los sectores más pobres de la Patria. Siendo que, bajo la influencia de éste monopolio tasado como burdo teatro de insulso sabor característico de quienes en su momento han llevado las riendas del Ecuador han sido quienes han liderado con mala fe en el marco de las decisiones trascendentales.

Este ejercicio de introspección social es lo que nunca saldrá de la memoria colectiva de los ecuatorianos pues la forma como se ha gobernado esta llena de engaños y de burlas cobardes cuando se juega con la confianza del electorado que en su momento cree elegir al candidato mas idóneo aquel que puede llevar los destinos de un organismo, ministerio o jefatura de Estado.

La democracia no puede estar enmarañada, supeditada a tantos embates [mancillada y desplazada a menos con actos que bien merecen pena legal] Si así viviereis poca cosa sería el presente porque ha dejado mala fama el pasado, entonces, ¿qué esperar del futuro?

Ante manos y corazones que denigran el marco constituido nada de valor se encuentra si se actúa desde la malicia inhumana que tanto lacera el espíritu de quienes esperan agónicos urgentes e internos cambios de estructuras.

Ideologías e identidades pueden hacer un mejor país, pero ojo, no por asunto de la discordia se hace Patria, esta se alza en los hombros de los más vulnerables porque de ellos y para ellos se debe erigir la democracia ante las miradas de quemeimportismo de los innumerables opresores como el lobo que seduce a caperucita con sus artimañas de súbdito de lucifer.

Los primeros cargan una cruz, los segundos, solo saben llenar sus bolsillos con la mas cobarde de las deshonras [la corrupción] de aquí que entre ángeles y demonios debemos convivir pues es irremediable no hacerlo pero cuesta aceptar que a pesar de todo pulmón de grito que se rebela ante la ineptitud que tala y tritura el anhelo de muchos unos cuantos se dan vida de magnánimos reyes a base de lo que les genera un paraíso fiscal donde salvaguardan los recursos que eran por mérito propio del pueblo.

Mientras las tensiones sociales, el desempleo y la inflación no dan tregua en un país que está atestado por el narcotráfico y el sicariato, mientras el testaferrismo, la narco violencia, el crimen organizado y los no reconocibles valores se paseen cual nauseabundos inermes en las plataformas digitales la brutal monotonía bajo el monopolio de pocos seguirá alada como señuelo que seduce a los desquiciados y el enriquecimiento ilícito en manos del lavado de dinero seguirá fundando con fuerza sobre más mentes ávidas que caen presa de ello debido a su carencia económica y espiritual así como la inseguridad golpea con los conocidos vacunadores que ofrecen seguridad bajo el logotipo de extorsión así mismo todo el sistema está infectado de esbirros por una tarada de mamarrachos …

El principio de la formalización de una persona no se rige a vagas y trémulas afirmaciones con que los populistas caudillos hacen alarde de una escasa oratoria rica en barbaridades como de opulencias de riquezas mal habidas, estos, por su lado, ya dejaron de ser parte del verbo amar así como el ímpetu con que la labor que se demuestra al trabajar y al servir cuando se da sin perjuicios como al recibir sabiéndose agradecido.

En referencia de lo que se señala, estas incoherentes afirmaciones carentes de veracidad han sido sustituidas por la razón el momento en que otro ser humano puede comprender de qué madera esta hecho el barco de un buen constructor. Se hizo la vela y con ella el marinero. Saber elegir comprende el saber de qué tamaño es el sueño de otros y no de que tamaño es el sueño de quien pretende ser electo por votación popular.

Analizar esto es medirse entre lo narrativo, lo expositivo y lo dialogado, también se toma en cuenta el aspecto de la analítica en el interés desmedido por el servicio honrado siendo este el norte que quite el sueño del aspirante y no uno más que forma parte un listado dudoso, es decir, ¿qué bases ocupa el portafolio del candidato, qué logra al exponer, cuántas casas proletarias conoce, de qué matiz está lleno su derredor, sabrá este de sus necesidades, de sus ambiciones, de sus fatigas?

Seguro habrá ingente pobreza, ciegos, sordos, iletrados, desvalidos, de esos que tienen acalambrado el corazón por las mentiras, de los niños que no conocen la justicia terrenal porque son huérfanos de sueños desde que nacen porque sus padres han sido mutilados de esperanzas bajo los sesgos profundos de la nostalgia donde, en comunión, se abre el abanico de una corrupción que no cesa, puesto que, ante los embates mas crueles el ser humano quedó -expuesto y victimizado- relegado ante la nada que significa el vivir en la total miseria; esto no solo hablando en términos figurativos, sino, ante la patente realidad que los agolpa con un duro pistón inclemente. Ante estos seres humanos se debe platicar sobre su plataforma política llegando puerta a puerta en extensos coloquios para empaparse de la realidad que sufren los más olvidados.

Recordemos que no se hace el campo por si solo, se mide al andar a cuenta gota, por tanto, el andamiaje de su naturaleza no será sino su vestidura, la forma de sus elementos retóricos pueden ser imanes atrayentes, pero cuidado, no por mucho parafrasear más se sabe, puede ser que por mucha tela la cobija quede grande ante el territorio así como el compromiso que supone la empresa en su importancia.

Ese cálculo venatorio enraizado en el fuero interno debe ser el que se oprime usando la vara indeclinable de la justicia defendiendo a toda costa la verdad ese ritmo pendular que tanto cuesta y costará seguir en los hombres pues quien es idóneo de tales avances es también un buen ser humano. Puesto será que quien mengua amenaza en caminar descalzo, se le hizo tarde, colgó el anzuelo antes de tiempo el perezoso, lejos de la orilla se durmió antes de caer el ocaso ¿Qué pesco? Solo desventuras …

Cualquier parecido a la anestesia social que se aplica desde estos grupos de poder no es coincidencia esta anestesia es un dardo venenoso que apacigua al ciudadano con dadivas mínimas para frenar justas demandas.

Estas convergencias o  sociedades secretas no ven un acabose para sus fines puesto que en la mala práctica política el diablo maneja las cartas de todos. Ante esto la verdad debe ser inmutable pues sin ella se corre el riesgo de caer en una interminable decadencia que carece de principios.

Las frivolidades y las pasiones, la contraposición de su estatus dominante frente a quienes aprecia como súbditos indignos, la pericia con que imitando la labor de un erudito fue canalla y ladrón recortando a propósito ese fulgor resonante que emana de su alma. Es un ente astuto con piel dura de armadura de esos que el mentón le cuesta bajar porque su orgullo es mayor que no ve en el globo terráqueo alguien que se le parezca porque puede más su extinta decencia que la dúctil inteligencia de la cuál aún en poco porcentaje dispone.

Como expresa León Tolstoi en su obra “Ana Karenina” Todas las familias dichosas se parecen entre sí, del mismo modo que todas las desgraciadas tienen rasgos peculiares comunes”.

Por un lado, los caudillos, por otro, los ideólogos. Los primeros en ciernes auto impuestos como dioses terrenales, los segundos, los que a base de la contemplatividad pueden discernir entre lo que se aborrece y lo que justifica la vida humana está base conceptual sin la cual poco somos es la doctrina del bien común, por ende, ¿el apego al poder que ha legado?

Como la mala fe nace en esa profundidad insondable que pervive en la mente humana así la métrica de un corazón agoniza a causa de una lluvia de desgracias.

Pareciera que cae de manera perpetua el telón nocturno su lágrima de ansiado sueño, o mejor dicho, la paz que no goza lo asfixia de manera tal que cien dardos venenosos lo harían con un humano.

En el renglón de una cansada espalda luce un oxidado día tan lento como trámite de gobierno. Es decir, ave de paso es el hombre, terco desde su ADN. Audaz como un águila, más, llegada la nieve del tiempo el otoño no le favorece le ha robado este la fuerza y la ventura. El granizo lo arropó para adobarlo en su seno de siglos mientras en el fondo del crepúsculo solo quedan vagos recuerdos de lo que fue su existencia. Es cuando me pregunto, ¿de qué vale tanto oficio inhumano? Esta vasta proporción terrenal llena de un preciado infinito que creemos nuestra solo es un préstamo breve.