Opinión

La esperada ‘ola roja’ republicana parece más un charco en las elecciones de Estados Unidos

Esto sugiere que incluso si McCarthy llega a sostener el martillo de la presidencia en enero, se enfrentará a un desafío administrativo notorio. Con menos miembros de los distritos “púrpura” de lo previsto, será el Freedom Caucus de extrema derecha quien tome las decisiones para su mayoría frágil y fragmentada.

Mientras tanto, titulares demócratas asediados como la representante Abigail Spanberger (Virginia) y la senadora Maggie Hassan (Nuevo Hampshire) ganaron a través del trabajo duro, estableciendo una identidad política creíble (y moderada) separada de la imagen nacional de su partido y beneficiándose del hecho de que sus oponentes eran extremistas MAGA (sigla en inglés del famoso lema de Donald Trump, “Haz América grande otra vez”).

El Partido Republicano de hoy no está exactamente impregnado de autoconciencia, pero estos resultados podrían llevarlo a reconsiderar la estrategia de depender de que Donald Trump le levante el brazo a sus candidatos o permitirle seguir siendo su líder de facto. (El martes, el súper PAC (o comité de acción política ) del expresidente envió un memorando para recordarle a todos: “Los candidatos respaldados por Trump para el Senado de los Estados Unidos tuvieron récord de 21-0 en las elecciones primarias durante el ciclo electoral de 2022”).

La conclusión ineludible es que Trump —quien ha dado señales de que pronto anunciará que se postulará de nuevo para la presidencia en 2024— es un lastre para un partido que solo una vez desde 1988 ha recibido la mayoría del voto popular, y que tiene que depender de la peculiaridad del colegio electoral para poder ganar.

Nadie acelera el pulso colectivo de la base republicana como Trump, pero es un desmotivante masivo para votantes independientes. Sí, esos votantes todavía existen, y el esperado cambio brusco hacia la derecha en el voto independiente fue uno de los muchos aspectos donde las encuestas se equivocaron en las últimas semanas de la campaña de 2022. Las encuestas preliminares de votantes realizadas por AP VoteCast indican que los independientes representaron casi un tercio del electorado y se repartieron casi en partes iguales entre los dos partidos.

Aunque los demócratas lograron evitar el desastre, también deberían ver en los resultados una necesidad de reevaluación. Los candidatos demócratas que lograron ganar contra todo pronóstico son un ejemplo a seguir para 2024 y más allá. El pragmatismo, la moderación y —sobre todo— mantener una conexión profunda con las personas que acuden a las urnas conforman una fórmula difícil de vencer, incluso cuando el entorno político se ha puesto en tu contra.

 

 

 

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