Economía

La empresa contratista de Toachi Pilatón pide USD 54 millones adicionales para culminar las obras

Hasta el momento, la hidroeléctrica ha costado más de USD 900 millones, de los USD 588 millones inicialmente presupuestados.

 

Concluir la construcción del proyecto eléctrico Toachi Pilatón es indispensable para evitar cortes de energía en el próximo estiaje que empezará en octubre. La obra tiene un avance del 95 %, pero los trabajos no avanzan al ritmo planificado.

La hidroeléctrica debe ser entregada en diciembre de 2024, aportando 254 megavatios. Pero el mes pasado, la empresa rusa Tyazhmash pidió autorización para parar su trabajo.

Fue contratada por USD 124 millones para instalar los equipos electromecánicos; es decir, toda la maquinaria para convertir la fuerza del agua en electricidad, pero aduce que no puede seguir porque no están concluidas las obras civiles.

Celec pide a Tyazhmash justificar su pedido de USD 54 millones adicionales

Esta es la segunda vez que la empresa tiene problemas para cumplir su trabajo.

Tyazhmash firmó el contrato inicial en el 2019 por dos años y medio. Para el 2022, la construcción de la obra estaba paralizada. Su contrato fue ampliado por dos años y medio más, es decir, hasta finales de marzo. El plazo concluyó, pero no los trabajos.

En esta ocasión, Tyazhmash argumenta lo mismo, las obras civiles no concluyen y los equipos no pueden ser instalados.

En octubre pasado, la estatal Celec, que es la dueña del proyecto, contrató al Cuerpo de Ingenieros del Ejército para que finalice la construcción. Las obras civiles deben estar listas hasta mayo para que la hidroeléctrica entre en etapa de pruebas en junio.

Ahora, la empresa rusa exige a Celec reajustar el contrato y un pago adicional de USD 54 millones.

En un comunicado, Celec indicó que las obras no se suspenden y que ha dado un plazo de 15 días para que Tyazhmash justifique su pedido.

Este es el último de los problemas de esa hidroeléctrica que empezó a construirse en el 2011 y ha sufrido continuas paras. Por ella han pasado constructores chinos y rusos y quedó abandonada por casi una década.

Hasta el momento ha costado más de USD 900 millones, de los USD 588 millones inicialmente presupuestados.