Opinión

La empanada de plátano es pura identidad

La empanada en la parroquia Ayacucho de Santa Ana no solo es parte de un menú tradicional, sino también identidad montuvia.

La destreza que tienen las mujeres de esta parroquia manabita en la elaboración de las empanadas quedó demostrada durante el festival que se realizó el domingo pasado en la segunda edición de este evento.

María García cuenta que  hasta el año 1995 las empanadas eran vendidas por niños y jóvenes, quienes las ofrecían en bandejas a las personas que llegaban en vehículos al centro de la parroquia.
 
 
García cuenta que Margarita Domo, una de las más conocidad en la actividad, hacía las empanadas cocinando el plátano con cáscara. Luego pelaba el verde, lo molía en una piedra de mano, lo amasaba y extendía la masa con una botella de vidrio, rellenándola con un exquisito guiso de carne de chancho o res, explica García.
El producto se vendía donde se concentraban las personas o en el centro de la parroquia los fines de semana.“Ella hacía un hoyo en la tierra, ubicaba tres piedras y una parrilla y con latillas de caña secas prendía el fuego. Luego colocaba una paila de barro con manteca de chancho y freía las empanadas”, cuenta.
 
 
Familias. Las empanadas con el tiempo fueron un negocio de las familias, aparte de la agricultura.
Entre los grupos familiares se encuentra Ana Mendoza, madre de Amada Gertrudis García Mendoza y suegra de Matilde Isabel Pinoargote Roldán y Ana Rosa García.
“Matilde y Amada vendían empanadas en el centro de Ayacucho y cada una tenía un horno de leña en las esquinas del parque sobre la vía a Poza Honda”, reseña García.
 
Blanca Azucena Mendoza de Cerón preparó y vendió este bocadillo por mucho tiempo. “Su hijo Nel Augusto fue uno de los vendedores ambulantes”, añade.
En el año 1995 se estableció el primer negocio de empanadas en un local fijo, gracias a la idea de José Luis García, hijo de Vicente García Pinoargote y María García Zamora.
 
 
Festival. La dupla conformada por Tanya Cedeño y Tatiana Roldán hizo 111 empanadas en 20 minutos en el festival del pasado domingo. Con ello ganaron el concurso que premiaba a quienes elaboraban este aperitivo en menos tiempo. Ellas representaban al local Marigal.
María García, miembro de la Asociación de Emprendedores de Empanadas y Afines ‘Con Sabor Montuvio’ y coordinadora del evento, comentó que las personas que se dieron cita en el festival se quedaron maravilladas por la habilidad de cada una de las personas que participaron del concurso.
También se dio la elección de la reina del festival, dignidad recaída en Michelle Ávila Romero, que representaba al puesto de venta D´Janeth.
 
Y la Asociación de Emprendedores también eligió a su reina. María Mercedes Ponce fue la ganadora entre 12 participantes
 
 
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El proceso de la elaboración tuvo cambios. Actualmente el verde no se cocina con cáscara sino que se pela y se cocina en agua. Para moler el verde se utiliza el molino corona.
 
 
 
 
Fuente: www.eldiario.ec