Opinión

LA EDAD DEL VIENTO

AUTOR DESCONOCIDO.
COLABIRACIÓN DE Patricia Aguirre de Martire/Guayaquil

 

Ah! no me pregunten que edad tengo, pues en esta vida aprendí a ser viento que corre libre, borrando los miedos, pronunciando verdades, sin que me frenen…

Qué importa la edad que tengo, si llevo el mismo tiempo del aire que respiro gloriosamente y me siento imponente cual montaña que se eleva silenciosamente.

Mis años son tantos que aprendí de los errores y bebí del amor sus mejores licores.

Esta edad que tengo me permite ver las cosas simples como el mejor tesoro y descubrir en la mirada de un niño su profunda pureza y su curiosidad por la vida.

Mi edad no tiene años, tiene miles de vivencias y sabidurías que junté en cada uno de mis días.

Soy viento, soy brisa, aire sin tiempos, soy así…

Sin años como el río que corre incesante, el sol que brilla desde el amanecer y Luna eterna en mi alma…

Entonces no me pregunten que edad tengo, porque en cuando se cosecha la experiencia de cada una de las vivencias a través del tiempo, soy como viento… “Sin edad…»