Opinión

LA ECONOMÍA DESDE LOS EXTREMOS

Eco. Marco Flores T./Quito

El balance o resultado primario del Presupuesto General del Estado (PGE) pasó de un déficit de (-545) millones de dólares el primer trimestre del año 2021 a un superávit de 789 millones el primer trimestre de 2022. Con seguridad el balance de todo el Sector Público No Financiero será mucho mayor cuando el Banco Central del Ecuador (BCE) publique la información.

Esta variación sustantiva de 1.334 millones de dólares en tan corto plazo se debe a la excesiva y letal austeridad fiscal que directamente destruye inversión pública y presiona fuertemente a que Ecuador se mantenga sin crecimiento económico suficiente, sobre endeudado, empobrecido, desempleado, subempleado, inseguro e incapaz de al menos ofrecer razonables oportunidades de progreso para la gente.

La reserva internacional excede los 9.000 millones y dólares y supera con holgura los depósitos de las instituciones privadas en el BCE. Los ingresos petroleros devengados del PGE en el primer trimestre del año 2022 respecto de igual periodo del año 2021, crecieron en 370,6%, de 143 a 673 millones de dólares, gracias al incremento en los precios internacionales del petróleo. Sin embargo, en el mismo periodo la inversión pública a través del Plan Anual de Inversiones (PAI) del PGE se redujo 5,7 veces, de 436 a 77 millones de dólares.

Para generar superávit primario en el PGE devengado del primer trimestre del año 2022 no solo se usaron excedentes petroleros sino recursos que estaban destinados a la inversión pública a través del PAI del PGE. Son evidentes los resultados en lo social y económico, seguridad social y ciudadana.

Ecuador no puede seguir siendo conducido desde los extremos económicos. Como lo están haciendo los países de la región hay que ir reduciendo el déficit o desbalance fiscal gradualmente para no asfixiar la economía, permitiendo impulsar la inversión social, producción y crecimiento, impidiendo que las instituciones, los servicios y el país colapsen.

 

Abril, 30 de 2022