Ciencia

La disputada presencia de los padres en el parto

Un estudio neurocientífico desaconseja la presencia del padre en el parto, porqueproduce adrenalina en la mujer parturienta.

La presencia del padre en el nacimiento de los hijos puede agravar la sensación de dolor en algunas mujeres y complicar el parto, según un reciente estudio del University College of London. Las conclusiones del informe, publicado en la revista Social Cognitive and Affective Neuroscience, está provocando un intenso debate en el Reino Unido, donde el 95% de los padres están presentes en los nacimientos.

Las conclusiones del nuevo estudio enlazan con la advertencia del obstetra francés Michel Odent, precursor del parto natural y uno de los primeros en prevenir contra la “masculinización del nacimiento”. Según Odent, la presencia del cónyuge produce adrenalina en la mujer parturienta, lo que le hacer sentirse más tensa y proclive a intervenciones.

Odent concluye que la presencia del padre puede inhibir la liberación de otra hormona, la oxitocina, fundamental para hacer efectivas las contracciones durante el parto. El médico francés advierte que puede haber una relación intrínseca entre el número de cesáreas (el 24% en el Reino Unido) y la presencia de los padres, y recomienda la feminización de las salas de partos con la presencia de familiares en la función de asistentas de a las comadronas.

El nuevo estudio no entra en el aspecto hormonal del parto, sino que investiga directamente la sensación de dolor en las mujeres e indaga en el factor emocional. El método consistió en la aplicar un “pinchazo” de luz láser en los dedos de las madres en las horas críticas del nacimiento, en presencia y en ausencia del padre.

Con un escáner de resonancia magnética se midió la reacción ante el dolor en las madres y se llegó a la conclusión que, en la mayoría de los casos, la sensación era más intensa en presencia del marido o compañero.

“Algunas mujeres se sienten más incómodas si sus compañeros está en la sala de partos”, asegura Katerina Fotolpoulou, la neurocientífica del University College de Londres que ha dirigido el estudio. “La organización británica promete sin embargo tomar nota de las nuevas investigaciones y reconoce que hay mujeres “que preferirían que sus compañeros no estén presentes o que desearían mejor la asistencia de un miembro femenino de su familia”. (Internet/ La Nación)