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La deuda pendiente de Ecuador y Perú

El presidente Guillermo Lasso y Pedro Castillo se reunieron la tarde de este 27 de julio en Lima. Analizaron cuatro ejes de trabajo.

Una larga lista de acuerdos sin cumplir espera al presidente Guillermo Lasso y a su homónimo Pedro Castillo, quien será posesionado la mañana de este 28 de julio de 2021 como primer mandatario de Perú.

Varios de los pendientes históricos que deben asumir las nuevas autoridades son: la conclusión de la construcción de los ejes viales, el proyecto Puyapugo-Tumbes, los mecanismos de desminado, los comités de frontera y la cooperación para luchar contra la trata de personas, el tráfico de migrantes, la minería ilegal y la delincuencia organizada transnacional.

Guillermo Lasso, de centro derecha, y Pedro Castillo, de izquierda, mantuvieron este 27 de julio su primera reunión bilateral en Lima. Para Juan Fernando Flores, presidente de la Comisión de Relaciones Internacionales de la Asamblea Nacional, la presencia de Lasso en la ceremonia de posesión de Castillo muestra que el presidente busca avanzar con las relaciones binacionales más allá de las diferencias ideológicas que puedan tener.

Los puntos pendientes
En su primera reunión bilateral, Castillo y Lasso hablaron sobre la necesidad de fortalecer la integración regional, enfrentar la pandemia, respetar los derechos humanos y fortalecer la democracia.

Los pendientes que deben resolver los gobernantes se enlistan en los acuerdos firmados en los distintos años. En el 2008 se suscribió la Declaratoria Presidencial Conjunta con 19 acuerdos; cinco años después, en el 2015, el número de pactos se incrementó a 111 y al culminar el gobierno de Lenin Moreno se firmaron 50 acuerdos. Todos estos documentos incluyen como puntos de trabajo el desminado, la construcción de ejes viales, las cuencas hidrográficas, la lucha contra la minería, el tráfico de inmigrantes, etc.

La última reunión bilateral entre los dos países se desarrolló en Tumbes en noviembre de 2019 cuando gobernaban el presidente Lenin Moreno (Ecuador) y Martín Vizcarra (Perú). En 2020 se esperaba que inicie la ejecución de los acuerdos, pero la pandemia de la covid-19 afectó el desarrollo de las actividades, incluso el año anterior no se hizo el encuentro binacional.

Para el general (sp) Paco Moncayo, analista en relaciones internacionales, el reto que tienen los dos gobernantes está en mantener las comisiones binacionales y reajustar e implementar los puntos señalados en el Acuerdo de Paz firmado en Brasilia, en 1998. (MC)

Militarización de la frontera
Con tanquetas, barreras y pelotones de efectivos se militarizó la frontera Ecuador – Perú en febrero de 2021 para frenar la ola migratoria de Venezuela. Centenares de personas entre mujeres y niños quedaron varados en Huaquilla.

Billy Navarrete, secretario ejecutivo del Comité Permanente de Derechos Humanos (CDH-Guayaquil), asegura que tras el cierre de fronteras, 400 personas quedaron en situación de calle. Incluso denuncia que los propios habitantes peruanos no pudieron regresar a sus casas por el cerco militar. Esta situación en frontera se mantiene, así lo constató la primera semana de julio cuando visitó el territorio, dice.

La presencia militar ha generado que los migrantes utilicen trochas para ingresar a territorio peruano y se encuentren con organizaciones criminales. En el 2013, el gabinete binacional identificó 33 pasos fronterizos no autorizados. Además, Navarrete denuncia que se han registrado detenciones ilegales y una ejecución extrajudicial de un ciudadano ecuatoriano que se investiga por homicidio en Perú.

Desminado incompleto
Desminar el territorio fronterizo fue uno de los objetivos principales tras la firma del Acuerdo de Paz. El gabinete binacional informó que en el 2013 se concluyó el desminado del bloque 101,102 y 103 en la frontera. Sin embargo, todavía existen residuos. El general Moncayo precisa que en la provincia de Loja y El Oro está concluido el desminado, la parte que falta es Cenepa porque se necesita un desminado técnico, explicó.

Demanda ante la CIDH
El proyecto Puyapungo – Tumbes es otro de los puntos inconclusos. El río Puyapungo se extiende desde la provincia de El Oro hasta el territorio peruano donde cambia el nombre a Tumbes.

Desde hace 50 años, en la cuenca de este río, se planea construir presas para dotar de sistemas de riego a los dos países, pero el agua está contaminada por la minería en territorio ecuatoriano. Si no se subsana la contaminación de la cuenca Puyango-Tumbes, el proyecto podría convertirse en un pasivo ambiental.

La contaminación ha generado que los habitantes del sector tengan plomo y cadmio en su sangre. Por estos hechos, la Federación de Agricultores de Tumbes demandó al Estado ecuatoriano por la contaminación originada en los relaves mineros del distrito Zaruma-Portovelo, donde nace el Puyango. En mayo de 2020, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) admitió el caso.

Para dar respuesta a los problemas en las cuencas hidrográficas de la zona fronteriza se creó una comisión binacional en la Comisión de Relaciones Internacionales de la Asamblea Nacional que espera poder trabajar con sus pares de Perú, tras la posesión del nuevo mandatario, así lo señaló el asambleísta Juan Fernando Flores.

 

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