Opinión

La desaparición de mujeres en el Perú

Jorge Alania Vera

Jorge.alania@gmail.com

Desde Lima, Perú, para LA NACIÓN de Guayaquil, Ecuador.

 

 

 

El estigma de la desaparición es aún más doloroso que el de la muerte. Y si a ello le agregamos que se trata de mujeres, generalmente víctimas de abusos de toda índole, estamos, sin duda, ante un drama que nos reclama a gritos acción por derechos conculcados.

Por ello, es necesaria la construcción de una base de datos de mujeres reportadas desaparecidas en todo su ciclo de vida, a partir de las notas de alerta publicadas por la Policía.

Esta problemática persistió pese a las restricciones de la pandemia. Entre el 16 de Mayo y el 30 de junio se reportaron un total 915 desapariciones de mujeres. De ellas, 309 correspondían a mujeres adultas y 606 mujeres a niñas y adolescentes. En los últimos 15 días del mes de marzo se registraron 153 reportes; en el mes de abril 170

Durante el mes de julio se reportaron como desaparecidas 508 mujeres entre adultas, niñas y adolescentes; con agosto se incrementó a 532 reportes

Tener esta base ayudará a determinar la magnitud de la problemática y su particularidad de acuerdo a cada región; así como, conocer cuántas mujeres aún siguen desaparecidas y cuántas han sido encontradas con vida o muertas.

Asimismo, disponer del sistema informático para la activación de alertas de emergencia y un portal de personas desaparecidas acorde al ordenamiento jurídico vigente va a facilitar una rápida difusión nota de alertas.

Para la Defensoría del Pueblo del Perú, “la desaparición de mujeres cometida por particulares debe ser considerada una forma de violencia contra las mujeres pues las afectas de manera diferenciada exponiéndolas a situaciones de mayor vejación como el ser víctimas de feminicidio, violencia sexual, tortura o trata de personas con fines de explotación sexual.”