Economía

La demanda de autos supera la oferta

La recuperación de la economía se refleja en la demanda creciente de autos en el país. Hasta octubre pasado, este mercado estaba cerca de alcanzar las ventas prepandemia, del 2019.

Los datos de la Asociación de Empresas Automotrices del Ecuador (Aeade) señalan que 98 352 vehículos a escala nacional se vendieron en los 10 meses del 2021, un 15% más respecto al mismo período del 2020 y un 10% menos si se toma en cuenta al 2019.

Para Genaro Baldeón, presidente de la Aeade, este crecimiento evidencia una reactivación de la economía y una mayor confianza por parte de los consumidores.

Mishell Aguirre compró un vehículo de USD 14 990 en abril pasado luego de conseguir un empleo como administradora en una firma contable en Guayaquil. “Perdí mi trabajo en marzo del 2020 y pude conseguir uno nuevo recién en enero. Decidí comprar un auto por seguridad y para evitar el riesgo de contagiarme”.

Edy Villón, en cambio, adquirió un auto tipo sedán para ponerlo a operar como taxi.

Gloria Navas es gerenta comercial de Hyundai y cuenta que la recuperación de sus ventas, hasta octubre, fue del 38% respecto al año anterior. “La renovación de gama de vehículos con novedoso diseño, equipamiento y desarrollo tecnológico capta clientes”.

Otro factor que impulsó las ventas fue la mayor participación del segmento de vehículos de origen chino: 36% hasta octubre de este año. En 2020, ese porcentaje era del 28%.

En el 2021 se ha incrementado el abanico de marcas, principalmente de origen europeo y chino. Durante el último año han ingresado siete: Suzuki, Land Rover, Jaguar, Opel, Maxus y Zhidou.

También se abrieron nuevas concesionarias para brindar una cobertura más amplia especialmente en Quito y Guayaquil, señala la Aeade.

Gustavo Cáceres, presidente de la Cámara de Comercio Ecuatoriano China, dijo que la preferencia de los consumidores hacia las marcas chinas se debe al precio y los modelos con equipamiento de alta gama. Cada año, según el dirigente, las concesionarias amplían sus catálogos y ofrecen unidades que están más al alcance del bolsillo.

Por ejemplo, la marca Chery señala que entre las unidades más vendidas están los modelos sedán y SUV que tienen precios que oscilan entre USD 15 000 y 20 000. Christian Cazar, subgerente de Chery, dijo que su modelo Tiggo 2 es uno de los SUV más vendidos, con ventas cercanas a las 200 unidades mensuales.

La demanda de camionetas y camiones también va en ascenso. Hasta octubre, la venta de las primeras llegó a 16 778 unidades, 6 500 más que en 2020 y 1 620 unidades más respecto a igual período en 2019.

Marcus Oliveira, director comercial de General Motors Ecuador, explica que la recuperación de este segmento está atada a la reactivación económica, ya que se trata de una herramienta de trabajo.

El buen desempeño que registra el sector automotor se logró a pesar de dos amenazas: la escasez de semiconductores y la crisis logística, debido al encarecimiento de los fletes para el transporte marítimo, que es responsable del 80% del comercio mundial.

El menor abastecimiento de chips tiene efectos en la cadena de ensamblaje de vehículos, afectando también a la provisión de autopartes o neumático. En cambio, en materia de logística las empresas mantienen contratos anuales que les permite mantener cierto control en el costo de los fletes.

Pese a lo anterior, Baldeón explica que las navieras desvían las rutas, cancelan fletes o efectúan negociaciones grupales para optimizar rutas. “Todo influye en los costos asociados al transporte marítimo de las mercancías”.

Este ha sido uno de los principales desafíos para las concesionarias de vehículos, que deben ver cómo equilibran los retrasos en la llegada de unidades y una demanda creciente de autos nuevos en el país.

General Motors dijo que actualmente tiene vendido todo su ‘stock’ de productos. “Tenemos gran demanda que atendemos con los inventarios disponibles y, en algunos casos, manejamos lista de espera”, señaló su Director Comercial.

Asimismo, la marca Chery informó que logró anticiparse a la falta de semiconductores a escala mundial y, por esta razón, sus cadenas de producción no se han visto afectadas. La firma aseguró que el abastecimiento es suficiente para atender los próximos meses.

La proyección del sector al cierre del 2021 es llegar a las 119 000 unidades vendidas y para 2023 a 130 000 unidades.

 

 

El Comercio