Opinión

LA DELINCUENCIA NO DESCANSA.

Antonio Aguirre Medina/Guayaquil

antonioxaguirre@gmail.com

Por más ofrecimientos que hagan todas las autoridades, la delincuencia avanza a pasos demoledores. Lo ocurrido en Portoviejo capital de Manabí, la tercera provincia en número de habitantes a nivel nacional y, sostén preferido de la Revolución Ciudadana, supera toda la audacia de la delincuencia y la irresponsabilidad de los guardianes del orden.

En sus narices, un supuesto desequilibrado mental, se les robo el patrullero que lo dejaron encendido y sin custodia mientras los gendarmes atendían una denuncia de violencia intrafamiliar, desde que se inventaron la excusas nadie queda mal y, si en este caso a sabiendas que el vehículo tenía una falla en el arranque ¿por qué no dejaron un custodio a cargo del patrullero?

La insignificancia del hecho comentado es la muestra más palpable de lo que ocurre en todo el país y en todas las instancias judiciales respecto al sistema delincuencial que impera en toda la República a vista y paciencia de las autoridades responsables de combatirla y sancionarla.

Esta es una pequeña muestra cómo se manejan las autoridades en un país sin control entregado a las manos del hampa, se cumple de esta manera el viejo dicho popular: «SE LE ROBARON LOS HUEVOS AL ÁGUILA»