Tecnociencia

La delgada línea climática que separa la Tierra de Venus

La Tierra está cubierta de océanos y vida, mientras que Venus es un tórrido desierto incapaz de sostener vida alguna. Sin embargo esta drástica diferencia deriva de una minúscula: la de los pocos grados centígrados de más con respecto a la de la Tierra que Venus experimentó en una época de su pasado.-

Unos científicos han logrado ahora por vez primera ejecutar una simulación por ordenador de la totalidad del proceso de efecto invernadero desbocado que puede transformar el clima de un planeta desde idílico y perfecto para la vida, a infernalmente tórrido.

El trabajo es obra de un equipo de astrónomos de la Universidad de Ginebra (UNIGE) en Suiza, con el apoyo de expertos de los laboratorios de París y Burdeos del CNRS (Centro Nacional francés de Investigación Científica).

El equipo, encabezado por Guillaume Chaverot de la Universidad de Ginebra, también ha demostrado que desde las etapas iniciales del proceso, la estructura atmosférica y la cobertura nubosa sufren cambios significativos, incluyendo la formación de nubes espesas y permanentes en la alta atmósfera, El proceso conduce a un efecto invernadero casi imparable y muy difícil de revertir. En la Tierra, un aumento de la temperatura media global de apenas unas decenas de grados, provocado por ejemplo por un ligero aumento de la luminosidad del Sol, sería suficiente para iniciar este fenómeno y hacer nuestro planeta del todo inhabitable.

La idea de un efecto invernadero desbocado no es nueva. En este escenario, un planeta puede evolucionar desde un estado templado como en la Tierra a un verdadero infierno, con temperaturas superficiales de cientos de grados centígrados. ¿La causa? El vapor de agua, un gas natural de efecto invernadero. El vapor de agua impide que la irradiación solar absorbida por la Tierra se reemita hacia el vacío del espacio en forma de radiación térmica.

Por:  NCYT de Amazings