Opinión

La Cosecha abundante.

Por: Tony Cedeño/ Portoviejo

Escritor/ Poeta/ Motivador

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Por los racimos del tiempo una débil luz atraviesa el lagrimal de mil deseos y un Dios a muchos irreconocible sigue aquí inamovible en cada aurora.

Sabrá el hombre que su Narciso apagó su belleza porque los cristales de sus ojos no conocen el amor y ensimismado teje cada día una terrible soledad sobre seres inocentes.

La edad efímera golpea en el rostro de la anciana huella y el pincel de oro con que Dios nos forja se ve desnutrido porque él también sufre el hondo desamparo del hombre.  Le duele lo inhumano.

El mundo espera dirección y la tiene y quien no ve es porque no quiere y no hay mayor decepción que un paralítico que teniendo todo no ama.  Camina, date entero y no reniegues por nada que a su tiempo vendrá la cosecha y será abundante.

Este dínamo que nos empuja hacia un encuentro interior dócil y seguro en plenitud y en armonía frente a una deformación social que carece de fuerza de espíritu.

Pero levantado en talante está el fuego encendido de mi Dios Omnipotente pues su pabilo lleno de amor no emigra ni se marchita y más da mientras más se rece.

Los componentes del amor están en nosotros y en cada ser habita un alma ávida de justicia y ante éste inclemente auxilio que a veces intenta bajar su bandera el verbo, lo humano, lo divino junto es en la gloria de Jesús resucitado.

Nada traje a este mundo y todo me fue dado como un banquete real donde la miel del amor rebosaba con la ternura de un niño.

Sabrase por entendimiento que la luz aflora impecable en los ojos, en el amanecer y en el niño, esto es inefable y me agrada esta imperfección mía que me hace reconocerme y que me enseña en gran medida el valor de las cosas.

Pero el hombre como yerto caminante va engastado conforme a un oxidado día tal cual el hierro se desfavorece en la sal así miro a una humanidad necesitada de afecto en medio de tanto grito de violencia.

Señala, juzga, domina, se hace esclavo de sus pasiones y morirá lentamente dentro de su sollozo cuando el tiempo con sus fuerzas lo consuman.

Creyose emperador, dictador, regente vitalicio en su ego codicioso pero un alto ministerio lo observa y lo juzgará en su tiempo divino.

Mal hará al respecto de colonizar sus fortunas mal habidas puesto que cada noche una soledad terrible lo aprisiona. Pobre hombre un día llegó a comprender sus errores y estuvo a tiempo de recapacitar otros tantos no lo hicieron y sufrieron aquí mismo una honda deshonra.

Es tan sencillo el arte de vivir, pero a cada instante complicamos nuestra más dulce bendición con irrepetibles quejas.

Mal hace quien así mismo no se ama ¿entonces cómo podrá amar a otros? Si no hay un criterio maduro respecto de la vida dudo mucho que así mismo nos encontremos hacia el interior de nuestro espíritu.

Quien entregue su corazón desmedido derretido en mi Señor por su ternura sepa que será muy bien reconocido por sus obras y sin perder su tino será aún más humilde y más pleno a darse en el bien.

Dama amable es el amor y mide lo que la imaginación no atina, más aún, ¿con qué se podrá decorar su palacio?, si así mismo le es de beneficio el universo entero lo que es su fuego una dulce unción fundida como una flor en su perfume.