Opinión

La Corte Constitucional (CC) y FF. AA.

Raúl Hidalgo Zambrano/Guayaquil

 

La CC reconoció la existencia real del conflicto armado interno y recuerda que las Fuerzas Armadas (FF. AA.) podrán seguir interviniendo sin necesidad de un estado de excepción.

El Dictamen 1-24-EE/24, lo publicó el 29 de febrero de 2024. Por mandato de la Constitución de la República del Ecuador, resuelve (pág. 61): “3. Reconocer que la existencia de un conflicto armado interno es una cuestión de hecho, que no depende de la declaratoria de una autoridad pública, como la emisión de un estado de excepción o su control por parte de este Organismo. 4. Recordar que la intervención de las Fuerzas Armadas para garantizar la soberanía e integridad territorial es una de sus competencias ordinarias e, incluso, en caso de conflicto armado interno, estas pueden movilizarse e intervenir una vez fenecido el estado de excepción que nos ocupa, de acuerdo con el ordenamiento jurídico”.

Uno de los argumentos es que la capacidad de la Policía Nacional ha sido superada por la violencia del crimen organizado transnacional, terroristas y grupos armados no estatales, poniendo en grave riesgo la seguridad del Estado, por ello es necesario el empleo de las FF. AA. Así vemos a los militares de la fuerza terrestre, naval y aérea, componentes del Comando Conjunto, desplegados en todo el territorio cumpliendo las misiones planificadas derivadas de la decisión política del presidente de la República.

¿Hasta cuándo estarán desplegados? La respuesta lógica es: hasta neutralizar o eliminar la amenaza. Sin embargo, hay que decirlo, si todos los militares están empeñados en la misión contra el crimen, en forma permanente: ¿qué pasará con el mantenimiento del equipo bélico como tanques, buques, submarinos, aviones, helicópteros y bases militares?, ¿disminuirá el alistamiento y entrenamiento militar para operar el equipo bélico?, ¿se reducirá nuestro poder disuasivo en la región? Los idealistas por un utópico mundo en paz dirán que no pasará nada, pues, no son necesarias las FF. AA., un ser supremo nos protegerá; algunos políticos revolucionarios irresponsables también se unirán a esta respuesta.

No tengo duda que los mandos militares habrán expuesto al poder político esta situación. Sin embargo, no se aprecia con claridad el fortalecimiento de las FF. AA. y Policía, las armas de guerra de los narco-criminales son más potentes. No vislumbra como prepararán a los guías penitenciarios para que retomen el control de las cárceles, cuando salgan las FF. AA. Lo cierto es que subieron los impuestos como IVA, con el respaldo de la mayoría de los ciudadanos, que confiamos en la palabra del presidente de que estos recursos se utilizarán para fortalecer las dos instituciones.

El conflicto armado interno es un hecho reconocido por la CC. Este conflicto está desarrollándose como fenómeno con efectos desconocidos e incertidumbre en los cursos hacia la paz. Observamos como la Fiscalía General del Estado descubre redes criminales que implican a altos políticos, jueces, fiscales, policías, faranduleros y otros; y a las FF. AA. desplegadas combatiendo el crimen por el territorio nacional, quizás descuidando el alistamiento sobre su armamento bélico fundamental para la disuasión contra el interés oculto de algún Estado regional. Nosotros debemos seguir apoyando para recobrar la paz.