Opinión

La corrupción no tiene género, es general…

Dr. Jorge Norero González/Guayaquil

Se ha dispuesto por parte del mando policial, por el bochornoso episodio de la desaparición de la abogada Bernal, esposa de un oficial de apellido Cáceres, instructor de farras, levantes y quien sabe que otras malas acciones a sus cadetes, como solapar, alcahuetear, falso espíritu de cuerpo, etcétera, que sean oficiales mujeres las que dirijan este centro de formación de oficiales policiales…

Me alarma de esta decisión, la ligereza y fácil motivación, que implica la descalificación de los oficiales varones para tales funciones, lo que definitivamente pone en difícil situación el «prestigio institucional» que es lo que más le preocupa al Ministro Diego Ordóñez, aunque para ello toda la porquería e ineficiencia la escondan bajo la alfombra, y se tengan que minimizar o hasta disimular conductas criminales, corruptas, delincuenciales, etcétera…

Y qué pasaría si en ese intento por corregir todas estas falencias, también fracasan las mujeres, pondrán a los trasvestis, homosexuales, a los elles, o a lo mejor por qué no a un poli narco, porque esa gente no anda con vainas, la violación a la disciplina y la lealtad, se paga con la muerte…

¿Es muy grave lo que sucede con la Institución policial, me llamó y lo digo de manera pública, por ejemplo, que la excomandante general Varella, estuviese casada con un oficial mucho menor que ella y pertenezca a la misma institución, como fue ese romance, se permite sin inconvenientes ese tipo de relaciones al interior de esa organización policial y en las otras instituciones militares por ejemplo?

Lo digo sin pretender ser curuchupa, porque el ejemplo lo deben dar los mayores a sus subordinados, y el tema de la disciplina, el honor y la lealtad, no admiten fracturas, quien no se instruye en esos tres pilares jamás puede mandar y exigir obediencia…

Se dan cuenta la gravedad que atraviesan nuestras instituciones de la fuerza pública, y si esto sucede en organizaciones rígidas cómo las militares y policiales, se pueden imaginar que estará sucediendo en las escuelas y colegios públicos en dónde han existido graves denuncias de acoso, violaciones, de profesores a sus alumnos y lo único que muchos directores administrativos hicieron, es transferirlos a otras unidades educativas, sin cortar la raíz de la perversión y la degeneración al interior del sistema…

Eso parece, se ha querido hacer en la Escuela de Formación de Oficiales, cambiar al Director encargado y otros cuantos oficiales, sin investigar desde cuándo estás prácticas han sido comunes y que antecedentes han existido y los han escondido, para no afectar el » PRESTIGIO INSTITUCIONAL»…

No es cosa de cambiar hombres por mujeres, o por trasvestis y homosexuales, que, frente a la Constitución, tienen los mismos derechos y deberes, el tema es más profundo y es en sí, la esencia misma del ser militar o policía, ser o no ser, esa es la cuestión…
Semper Fi.