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La copa para el campeón la hizo un hincha de Barcelona

El trofeo que disputan Emelec y Delfín SC lo diseñó la agencia Paradais y la ejecutó el escultor guayaquileño Fabrizio Holguín, seguidor confeso de Barcelona.

 El trofeo de campeón del fútbol ecuatoriano que disputan Emelec y Delfín SC lo diseñó la agencia Paradais y la ejecutó el escultor guayaquileño Fabrizio Holguín, seguidor confeso de Barcelona.

El trofeo fue presentado el 15 de noviembre. El guayaquileño, de 42 años, lleva el arte en la sangre y en las manos. A este escultor le tomó entre 400 y 500 horas elaborar la copa que este año levantará el campeón del fútbol ecuatoriano.

La elaboró junto a su equipo de trabajo que lo conforman Wellington y Jonathan Quiñónez y Adrián De los Santos. Hace tres años tenía la ilusión de fabricar la copa del campeón nacional. Su aspiración se hizo realidad al ser contratado por Agustín Febres-Cordero, de la agencia Paradais.

En la comodidad del hotel Poseidón, de Manta, y la acogedora piscina donde el aire yodado lo inspira, narró lo que fue la elaboración. Deja un detalle claro para que todos conozcan: “El diseño de la copa en sí estuvo a cargo de la agencia Paradais”.

Los funcionarios del Banco del Pacífico y de la agencia le dejaron en libertad para escoger los materiales. Hacer el trofeo no fue fácil, porque la copa tiene dos curvas. Una es la que sostiene el balón y la otra es inversa.

“Son dos brazos que forman una X, pero a lo que suben vuelven a hacer otra X y eso no es fácil llegar a templarlo, me costó mucho trabajo, se me rompieron muchos moldes”. Las zonas de las puntas también dieron problemas, hubo que hacer una aleación especial para que el soporte del balón sea más sustentable.

Con todo el trabajo que le dio la copa, señala que la volvería a elaborar a ojo cerrado y totalmente distinto. “Aprendí mucho con este trofeo”. La pelota fue sometida a un baño de bronce, la base es de samán (árbol milenario de la campiña costera).

El artista comenta que las letras fueron cambiadas 4 veces, así como el logo. Mientras elaboraba el trofeo, este barcelonista pensaba en la amarilla porque en los tiempos que empezó la fabricación (hace cuatro meses) aún estaba en pelea.

“La hice con mucho cariño; Delfín se trepó, Barcelona bajó y luego se quedó afuera, pero la copa fue hecha para el campeón”. Entre bromas, dice que quiere que sea para el Delfín. A la vez señala que en las vitrinas de Emelec se vería bonita.

“La vi con el fondo azul y se ve atractiva, pero si se la lleva Manta, pienso que sería un orgullo para la ciudad”. Destaca que a esta copa se le puede dar muchos significado. “Una de las cosas que yo quería era hacer un diseño que comience en acero y termine en dorado porque eso pasó en Manta… salieron de las cenizas”.

Resalta que esto no fue hecho para un equipo específico. Holguín lleva siete años como escultor, pero también es cardiólogo.

El Telégrafo/jj/gc