Opinión

La confianza en tiempos de incertidumbre

Por: Yovana Cárdenas Lino

Desde Lima, Perú, para La Nación de Guayaquil, Ecuador.

 

La frase «no tengáis miedo», repetida a lo largo de los Evangelios, es un poderoso mensaje de la confianza en Dios. Este llamado enfrenta nuestras inseguridades y temores con la certeza de que no estamos solos, de que hay una fuerza superior que nos guía y protege. Esta confianza no es una resignación pasiva, sino una invitación activa a vivir plenamente, a utilizar nuestros dones y talentos sin temor a fracasar o ser juzgados.

En nuestra sociedad contemporánea, dominada por el miedo a la incertidumbre económica, la inseguridad personal y las crisis globales, el mensaje de Jesús adquiere una relevancia especial. Nos recuerda que, a pesar de las dificultades, hay esperanza y propósito en cada uno de nosotros. Nos desafía a salir de nuestra zona de confort, a no enterrar nuestros talentos por miedo al fracaso, y a cuidar con dedicación a aquellos que nos han sido confiados.

Uno de los miedos más comunes es el de acercarse a la Palabra de Dios. Muchas personas sienten que no están a la altura, que no entenderán o que no son dignas de interpretar las Escrituras. Sin embargo, Jesús nos dice «no temas». La Biblia no es un libro reservado para unos pocos eruditos; es un mensaje de amor y salvación para todos. Al abrirnos a su Palabra, encontramos guía, consuelo y la sabiduría necesaria para navegar por la vida.

Otro aspecto crítico del «no tengáis miedo» es el valor para denunciar las injusticias. Vivimos en un entorno donde la injusticia y la opresión están presentes en muchas formas. El silencio ante estas realidades puede ser cómodo, pero Jesús nos llama a ser valientes, a levantar la voz en defensa de los indefensos y a trabajar por un mundo más justo y equitativo. Esta denuncia no debe nacer del odio, sino del amor y el deseo de construir una sociedad que refleje los valores del Reino de Dios.

La vida está llena de pruebas y dificultades. Ya sea una enfermedad, una crisis personal o una pérdida, estos momentos pueden hacernos sentir desamparados y vulnerables. Aquí es donde el «no temas» de Jesús nos da una nueva perspectiva. Las pruebas son oportunidades para fortalecer nuestra fe, para experimentar la fidelidad de Dios y para crecer como personas. No estamos solos en nuestras dificultades; Dios está con nosotros, guiándonos y sosteniéndonos.

Por último, el «no tengáis miedo» se dirige al «pequeño rebaño», aquellos que siguen a Jesús con fidelidad que a menudo parece ir en la dirección opuesta. Ser parte de este pequeño rebaño puede ser intimidante, pero es también un privilegio. Este llamado a la valentía y la fe nos inspira a vivir una vida plena y comprometida, confiando en que, a través de nuestras acciones y nuestra fe, podemos hacer una diferencia significativa en el mundo.