Opinión

LA CANCILLERÍA ESTÁ DESPISTADA.

Antonio Aguirre Medina/Guayaquil

antonioxaguirre@gmail.com

 

Parecería que Cancillería ejerce sus funciones en otro planeta y la cabeza visible con sus altos funcionarios dicen una incoherencia extraña al interés nacional, como que no harán nada para sacar al delincuente sentenciado Jorge Glas Espinel del predio residencial de la Embajada de México en la capital de la República.

Por otro lado, la Asociación de Diplomáticos Ecuatorianos en servicio pasivo instó a la Embajada Mexicana en Quito para que entregue a las autoridades nacionales al delincuente sentenciado por la justicia para que pague sus penas en la cárcel y no disfrutando de las comodidades de la Embajada.

Según los entendidos en la materia Diplomática, el caso Glas no amerita un asilo político, sin lugar a ninguna clase de negociación, por tratarse de un prófugo sentenciado, además, de ser un grave peligro para  la Seguridad Nacional que en la actualidad se encuentra en estado de guerra interna contra las bandas narco delincuenciales y, según varios audios que están siendo investigados, porque el prófugo  asilado en la Embajada Mexicana  habría recibo dádivas y favores económicos de dudoso origen.