Opinión

La Búsqueda De La Palabra Perdida

Por: Vita Wilson

C-e: wwamigos@yahoo.com

Desde Clearwater, Florida (EE.UU), para La Nación, Guayaquil-Ecuador.

 

 

 

El ideal de la búsqueda de la palabra perdida es el de apartar a la Humanidad del camino de la degradación mental y su secuela, la declinación espiritual. Para ello la acción a realizar ese ideal es la creación de una nueva educación, en donde niños de cero a 100+ de edad puedan alcanzar las estrellas de la sanidad espiritual a través de los logros de la misión y metas…

Mirando a la luz de esas estrellas, se presenta el programa de esa educación. Éste empieza por los padres/madres y todo adulto que ame a los niños del mundo, ya sea desde el momento de la santidad de la matriz sexual entre los seres que se aman o desde las relaciones de parentesco… Sigue a través del pre-kindergarten hasta cualquier institución con finalidad de formación profesional… Y así, este programa preserva la individualidad de SER uno mismo, su inteligencia, ambiciones, habilidades y actividades de distracción predilecta que serían los pasatiempos y artes.

Y así, esta nueva educación sería el bastión en contra no sólo de la mediocridad e imbecilidad de la degradación mental, pero también en contra de todos los enemigos de la naturaleza espiritual de la humanidad.

Entonces, sigamos en su búsqueda bajo los ideales de la nueva educación…

Y es una sola palabra cuyas letras se enlazan para formar el concepto que promueve los pasos o movimientos adecuados para hacerla visible a través de la acción.

Movimiento significa ENERGÍA; y la energía es, según las ciencias físicas, “la capacidad de los cuerpos para realizar un trabajo y producir cambios en ellos mismos o en otros cuerpos. Es decir, el concepto de energía se define como la capacidad de hacer funcionar las cosas.” ¿Y la energía tiene sus propias PARTÍCULAS en movimiento según su vibración y frecuencia… sí?

Y así, para apartar a la Humanidad del camino de la degradación mental y su secuela, la declinación espiritual, ¿nos mantenemos en la ‘DECISIÓN’ de encontrar y rescatar a la palabra perdida…sí? La nueva Educación nos apoya.

‘Decisión’ implica la idea de tener energía o fuerzas para tomar acción… verdad? Entonces, ‘decisión’ es una PARTÍCULA con su propia vibración y frecuencia según las circunstancias del ESPACIO (ambiente o universo material).

Se observa que la degradación mental se manifiesta como un deterioro cognitivo, pues no ‘decide’ bajo los conceptos de fraternidad, libertad, solidaridad y amor al prójimo, por lo tanto, no se da lugar a la COMUNICACIÓN como el solvente universal.

Los tres estados de la existencia, SER, HACER y TENER, referidos en la semana pasada, están en secuencia alterada a causa de esta degradación mental, la que obsesivamente está aferrada al TENER. Mientras más objetos materiales se tengan, mayor es el comportamiento autoritario con desmanes de superioridad por encima de los demás.

Las religiones y los gobiernos autoritarios conllevan dentro de si las doctrinas totalitarias, donde el poder se centra en una sola figura. Quien controla represivamente a la sociedad libre bajo la emoción del temor al castigo y en donde el concepto SER está sometido al oblivium de su identidad espiritual creadora de pensamientos decisivos para SER en el ESPACIO de este universo material.

Y es así, por la falta de la habilidad de la comunicación, es como aparece la premisa del concepto GUERRA… inhibiendo y desplazando a las energías de la palabra perdida.

En su búsqueda, en nuestro viaje en la línea del tiempo nos habíamos encontramos con Sócrates. Habían pasado 399 años antes de la crucifixión de Cristo, cuando, Sócrates siendo considerado el padre espiritual de la filosofía y ciencias, fue sentenciado por voto unánime de los sofistas atenienses, a beber el veneno de la cicuta. Su discurso sobre la inmortalidad del alma precipitó su condena.

Según su discípulo Platón, Sócrates preguntaba inductivamente a los de su comunidad sobre cómo encontrar las causas de los hechos percibidos, como los de la lluvia, guerras, amor, odio, matrimonio, etc. Sócrates se dio cuenta que nadie conocía la causa de las cosas. Consciente de la ignorancia de ellos y de la suya propia, Sócrates pronunció que se estaba tomando a la ignorancia como la explicación inalterable de los hechos, y dijo, “Solo sé que no se nada”. Esto enfureció a los sofistas…

Sócrates, estaba muy convencido en la integridad de la espiritualidad del SER cuando se introducían los conceptos de las virtudes y honestidad. ¿Serán alguna de éstas la palabra perdida?

Y así, desde aquí, con Sócrates tomados de la mano, volveremos a emprender la próxima semana, la búsqueda de la palabra perdida…