Actualidad

La Base Área de Manta es el centro de operaciones de las tareas de apoyo y acopio de ayudas

Como ella, cientos de personas abarrotan la sala de espera de la Base Aérea para optar por este beneficio. Los vuelos también sirven de transporte gratuito a cientos de voluntarios y médicos que llegaron a Manabí a prestar su contingente y regresan a sus ciudades. Carlos Tapia, voluntario de Quito, resalta que se enteró recién de este beneficio que entregan los militares.

MANTA (MANABÍ).  Desde las 02:00 del 17 de abril, las tareas en la Base Área de Manta no han parado. Así lo explica Héctor Quintanilla, uno de los pilotos del Ala 23 de Combate de la Fuerza Área Ecuatoriana (FAE), quien se encarga del almacenaje, distribución y traslado de pasajeros después del terremoto.

Quintanilla dice que desde ese día la ayuda nacional e internacional aterriza diariamente en Manta por lo que las tareas son continuas y casi sin horarios. De esta base militar salen diariamente 15 vuelos (gratuitos) con personas que quieren trasladarse a Quito, Latacunga y Guayaquil para reunirse con sus familiares. Diana Calle es una de las beneficiarias. Dice que viajar a Latacunga para reunirse con su familia le servirá como una terapia después de lo vivido por el terremoto.

Como ella, cientos de personas abarrotan la sala de espera de la Base Aérea para optar por este beneficio. Los vuelos también sirven de transporte gratuito a cientos de voluntarios y médicos que llegaron a Manabí a prestar su contingente y regresan a sus ciudades. Carlos Tapia, voluntario de Quito, resalta que se enteró recién de este beneficio que entregan los militares.

De esta base, salen helicópteros cargados con toneladas de comida y agua para distribuirlos en San Vicente, Bahía y Pedernales, ciudades afectadas por el terremoto de 7.8 grados. Estos helicópteros son de la Fuerza Área del Perú y tienen vuelos diarios para la entrega de vituallas que es supervisada por el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES).

Nelson Carvajal, es uno de los militares que custodia las ayudas. Él y su equipo hacen un inventario de todo lo que reciben y lo que se entrega a los damnificados. El oficial relata que la entrega principal es agua debido a que es la mayor necesidad, especialmente en las zonas alejadas. Detalla que los helicópteros peruanos tienen un equipamiento especial y además pueden aterrizar en zonas alejadas por lo que es una ventaja colaboren con el Ecuador.

Carlos Romero, es otro de los miembros del Ala 23, dice que la importancia del transporte aéreo es fundamental, pues les permite llegar más rápido a zonas alejadas y mucho más cuando las carreteras eran intransitables. También destaca los traslados de personas heridas y las evacuaciones aeromédicas. Dice que los vuelos gratuitos continuarán hasta el fin de la emergencia, como una forma de apoyo a las familias y a los voluntarios que llegaron a Manta desde los primeros días luego del terremoto. El CIUDADANO