Ciencia

La arquitecta española que conquistó a la NASA con su programa para detectar asteroides

El mundo de Gema Parreño (Albacete, 1988) es un mundo de análisis de big data, modelos matemáticos, algoritmos, redes neuronales artificiales, desarrollo de software, infografías y animaciones 3D. Y va incluso más allá. Hace dos años, esta joven científica de datos aceptó un desafío lanzado por la NASA para crear un sistema de inteligencia artificial capaz de clasificar asteroides y predecir posibles impactos de estos cuerpos en la Tierra. Para superar el reto, utilizó la tecnología Tensor Flow, una librería de código abierto para machine learningdesarrollada por Google.

Ahora la compañía californiana destaca su programa como ejemplo de aplicaciónde esa herramienta para programadores. El BBVA la contrató para detectar con la inteligencia artificial fraudes bancarios. Pero antes de todo eso, Parreño había salido de una carrera en arquitectura. Fue en las aulas de la Universidad Politécnica de Madrid donde la albaceteña asentó la base de su futuro en la ciencia de datos, según cuenta a EL PAÍS en una zona de descanso de la sede madrileña de Google. “En la carrera di un año y medio de matemáticas, un año de física y luego también clases de cálculo de estructuras”, detalla.

Tras la etapa universitaria, la crisis económica la empujó a buscar salidas más allá del ámbito de la arquitectura. Así llegó a cofundar una start-up activa en el sector de los videojuegos. “Hacíamos animaciones 3D. Yo me encargaba sobre todo de la parte creativa”, recuerda. Durante esta época, Parreño empezó a hacer cursos de programación.

“Descubrí que en este campo puedes hacer muchas cosas: software, hardware, ciencia de datos”, cuenta. Este último aspecto fue el que más le llamó la atención. “Me gustó el hecho de que a través de los datos se puede dar estructura a un desafío y responder preguntas”. Así empezó a buscar retos para ponerse a prueba. “Necesitaba ayuda para averiguar si era capaz de aplicar lo que estudiaba”, explica. Y así su trayectoria llegó a cruzarse con la de miles de asteroides.

BBC