Opinión

La alcaldía de Guayaquil y Barcelona

Dr. Franklin Verduga Vélez/Guayaquil

 

Hace 5 años esas 2 instituciones constituían los referentes y el orgullo de los guayaquileños. Por una grata coincidencia el alcalde Jaime Nebot era y es también presidente vitalicio del Barcelona Sporting Club, el equipo de fútbol más popular y querido de la ciudad y del País entero. Jamás en los 40 años que  me parece fue designado presidente vitalicio de la entidad torera se entrometió en los problemas y conflictos internos del equipo amarillo. El que fue impulsor y constructor del gran sueño de nosotros los aficionados del Barcelona de tener un gran estadio propio siempre participó solo para ayudar sin inmiscuirse y menos tomar partido por una u otra posición en las elecciones internas del directorio y mucho menos imponer como presidente de la entidad a un hermano o pariente.

Hoy vivimos la grosera intimidación del alcalde que fracasa estrepitosamente como administrador de Guayaquil y quiere imponer de presidente del Barcelona a un hermano que encabeza una lista compuesta por funcionarios municipales de altos cargos como procurador, secretario, asesores y hasta un concejal que funge como su lugarteniente. El hermano preside un directorio claramente espurio e ilegal y ahora como arlequín y títere del alcalde aspira con audacia a legalizar la trampa. El burgomaestre ha perseguido y atropellado a socios del Barcelona que se han negado a ser péleles y borregos de esa candidatura del hermano, inepto y elemental, tanto o más que el alcalde. Este sujeto arremete con el poder del municipio para imponer a su títere y esbirros en las próximas elecciones del directorio. Diario “El Universo” de Guayaquil, en su edición del pasado 18 de mayo, pág. 18, pública una entrevista al director del organismo llamado Observatorio de políticas públicas donde emite conceptos que repetiré textualmente sobre el Alcalde y dice: “el alcalde es una personalidad chabacana, futbolera, irrespetuosa diciendo que los guayaquileños son así (grosera justificación), que utiliza metáforas populares (vulgar), que dice malas palabras (malcriado).”. Agrega el declarante que el alcalde ha gastado en un año más de 10 millones de dólares en contratos publicitarios, en todas las plataformas audiovisuales, producción de noticias, transmisión de spot y eventos especiales, campañas informativas. Continúa el entrevistado que el alcalde sólo habla de ganadores y perdedores. Yo agregó que inunda de publicidad los programas deportivos. Obviamente para controlar la información sobre la desgracia de Barcelona.

Y finaliza el entrevistado denunciando que la planificación Municipal la hace a puerta cerrada.

Ahora en su primitivismo intelectual y sueños de perro a tener ambiciones políticas quiere partido propio utilizando a sus áulicos para comprar una etiqueta política de esas que se mercadean y que se llama “reto”. Más que rabia siento lástima por este joven improvisado que nos recuerda a Abdala Bucaram y que irá por el mismo camino pudiendo terminar acompañando a su hacedor Correa.