Opinión

LA AGRESIVA PREPOTENCIA DE LA CUBANA

Dr. Patricio Zuquilanda Duque/Quito

La belicosidad y abuso de esa persona, se junta a ciertas actitudes similares de algunos extranjeros que se hallan amparados y felizmente de paso por nuestro país; actúan así por  varias razones: confunden el carácter bondadoso en la personalidad ecuatoriana, con debilidad de carácter:

¡Qué equivocados!

No examinan con agudeza mental la historia de un pueblo pacifico, que es capaz de transformar su instrumento de labranza y, convertirlo en arma para defender su heredad e impedir el abuso venga de donde venga; no perciben la fuerza del espíritu nacional en sus políticas públicas; en los deportes de competencia y en la unidad férrea contra la mafia y la corrupción y, lo que nos distingue en el Hemisferio: la solidaridad en las tragedias…y nuestra grandeza en los buenos y los malos momentos.

En Ecuador, estamos marcados con la obligatoriedad de sostener los inclaudicables objetivos morales; entre ellos, el principal y sin vacilación, erguir intocable la imagen del Estado soberano y la libertad: sus símbolos sagrados.

El rosario de idioteces que dice la cubana, claro que ofende por su contenido insultante, aunque, basta con apagar su canal para aliviarse de la estúpida mordacidad; sin embargo, ésa, no es la esencia del desprecio nacional, en realidad, interpretar con sorna nuestra canción patria es la razón; aquella  que hemos usado como escudo moral en las trincheras: hacer de ella una mofa cuando su música sagrada la sentimos en el alma y nos alegra y duele en el corazón…

Esa altanería, es la razón verdadera por la cual millones, acompañamos la decisión de que la hayan despedido con deshonra de esta Patria centenaria y naciones milenarias:  me desdigo de lo que publiqué, solicitando que su condena, únicamente sea, quedarse acá en este país incomparable, para que perciba diariamente la enorme diferencia con la vida miserable que llevan los cubanos.