Opinión

La agenda de derechos digitales

 

Escrito por Eco. Claudio Rama – Uruguay

Los derechos digitales se han constituido en una nueva generación de derechos humanos. Son una nueva generación de derechos de las personas para acceder en igualdad a la nueva sociedad digital. Más que derechos subjetivos y personaleso de unas colectividades que los reclaman, son derechos sociales y transversales para todos los grupos sociales.

Los derechos humanos constituyen una serie de privilegios inherentes a todas las personas sin ningún tipo de distinción y que se han ido consolidando en el desarrollo de las sociedades. Hay derechos de unos sectores, y hay derechos de todos, siendo los derechos humanos los que atraviesan a todos los colectivos más allá de sus características propias y singulares.

Ellos han marcado diversas etapas en el devenir social en tanto sus características y definiciones específicas emanan de las realidades y de la propia evolución social de los países. En tal sentido, se ha considerado la existencia de diversas generaciones de derechos humanos, con la finalidad de que les faciliten poder acceder al pleno disfrute de los servicios y bienes que se crean en las nuevas realidades sociales.

Hoy lasdisrupciones tecnológicas y sociales han ido creando nuevas brechas sociales, u especialmente cognitivas, y estos nuevos derechos propenden a reducir dicha brechas promoviendo con ello la igualdad de oportunidades.

En este proceso histórico se ha considerado como derechos de primera generación a los derechos humanos que refieren a las libertades políticas de las personas. Son derechos inherentes a las personas y que para su ejercicio individual se requiere la libertad.

Estos derechos políticos están en la base de esta primera generación de derechos humanos cuyas banderas han sido levantadas por la Declaración Universal de los Derechos del Hombre y el Ciudadano que impulso la revolución francesa y que han sido el soporte de las sociedades democráticas.

El derecho de enseñar, de educarse o el derecho a la libre expresión, fueron las expresiones en el ámbito educativo de esos derechos humanos, que incluir fundamentalmente el derecho a votar y a crear partidos.

Muchos de éstos derechos fueron negados en sus inicios para mujeres, personas de color o sin recursos económicos y son la base de la definición de las dictaduras. La relación incluso entre los mercados libres y la libertad de acción de las personas se ha constituido en un eje de la reflexión académica y política y base de la construcción de nuestras sociedades modernas democráticas y de mercado.

Posteriormente, asociado a las nuevas demandas sociales para que los Estados faciliten la accesibilidad de las personas a esos derechos, irrumpió una segunda generación de derechos humanos y que fungieron como complemento de acción de política pública por parte de los Estados.

Son derechos orientados a que las personas pudieran acceder a la realización de sus derechos humanos fundamentalesgracias a la acción de los Estados nacionales. Entre esta serie de derechos se ubican los derechos sociales y económicos, los cuales han requerido del Estado, para garantizar su cumplimiento y para que las personas sin recursos pudieran acceder a esos bienes y servicios.

Estos derechos han sido la base del accionar del Estado en términos del desarrollo de las políticas sociales. En lo educativo se ha asociado a un aumento de la oferta pública y de regulación sobre los diversos actores para impulsar y cautelar esos derechos.

Ello se ha realizado a partir de brindar servicios básicos por el Estado, así como establecer estándares mínimos de calidad de los servicios ofrecidos por los particulares y por los diversos ámbitos públicos. El Estado evaluador es la base de este derecho.

Estos derechos humanos de segunda generación a la seguridad, al trabajo o a la educación, son la base de las acciones públicas para garantizar la realización de los derechos individuales de las personas, especialmente para aquellos que no puedan lograr alcanzarlos individualmente, en tanto son también derechos colectivos. Muchos consideran a la Carta de las Naciones Unidas como la base de estos derechos colectivos.

Con la internacionalización de las sociedades, irrumpió una tercera generación de derechos humanos referidos al ámbito internacional, que plantea que los derechos básicos de las personas y también colectivos, requieren del apoyo de la comunidad internacional para lograr alcanzarlos.

Lo dominante en esta tercera generación de derechos refiere a los aspectos del medio ambiente, del mar, del espacio, de libertad de movilidad a escala internacional, o del acceso al conocimiento y la información global. En lo educativo, ello refiere a que sin el acceso al conocimiento internacional, a movilidad y al intercambio de información, las personas no pueden realizar localmente los derechos fundamentales individuales o colectivos.

En el contexto de la revolución tecnológica digital en curso, ha irrumpido una cuarta generación de derechos humanos referidos al ámbito digital, en tanto éste se comienza a conformar como el entorno social dominante de las sociedades y también de las brechas sociales entre las personas según el grado de accesibilidad a esos entornos digitales de la vida social, la educación, el trabajo o la información, aparece un derecho para facilitar y promover la accesibilidad digital.

La amplitud de las disrupciones con la digitalización está en la base de la creación de estos derechos para así poder acceder en igualdad de condiciones a los nuevos entornos y servicios digitales.

Es un conjunto de derechos integrados y enfocados a los aspectos digitales orientados a favorecer la accesibilidad a la emergente sociedad de la información y el conocimiento digital.

Las brechas digitales sociales que se crean derivadas de los efectos de «creación destructiva» que impulsan las tecnologías, las propias brechas generacionales entre los nativos y los migrantes digitales, las brechas geográficas asociadas a los retrasos en la instalación de las redes digitales y la transformación de las infraestructuras, o la falta de transformación de los currículos y las instituciones universitarias a las dinámicas digitales y virtuales buscan ser subsanadas en la irrupción de estos nuevos derechos.

Ellos remiten a un amplio conjunto de áreas de la sociedad en las cuales se producen las disrupciones digitales y la creación de brechas sociales por el diferenciado acceso de las personas.

Como todos los derechos humanos, refiere al cumplimiento de mínimos sociales, los cuales a su vez están asociados a procesos políticos en curso con contrastación entre ideas y realidades, entre posibilidades y necesidades.

Un caso de ellos es cómo las ciudades alrededor del mundo han ido instalando lentamente wifi gratis en plazas y lugares públicos y en varios países se plantea incluso un mínimo conectividad de ancho de banda en la prestación de estos servicios públicos.

La amplitud de estos derechos que son la base para la propia expansión de la revolución digital es muy amplia y variada a escala internacional y contribuye a facilitar el ingreso de las sociedades a las transformaciones que impulsa la revolución tecnológica digital.

Dadas las desigualdades y brechas de acceso que se construyen en las primeras fases de instauración de los ciclos tecnológicos, ello crea una demanda más urgente de accesibilidad e inserción para los diversos sectores afectados por la revolución digital.

Esta cuarta generación de derechos es amplia y cambiando asociada a las propias tecnologías y a los impactos que ella crea en la sociedad.

Para algunos ella refiere al derecho de acceso a la informática, de acceso a la sociedad de la información en condiciones de igualdad y no discriminación, de uso del espectro radioeléctrico y de la infraestructura para los servicios en línea sean satelitales o por vía de cable, a formarse en las nuevas tecnologías, a la autodeterminación informativa, a la seguridad digital, al acceso a Internet, a la protección del derecho intelectual en el ámbito digital y también al acceso a la educación virtual.

Es la agenda fundamental, la de los derechos sobre el futuro de la sociedad.