Opinión

La Agencia Nacional de Tránsito y otros…

Dr. Jorge Norero González/Guayaquil

 

Se supone que las instituciones existen, para servir a los ciudadanos, facilitar servicios, regular el uso de las vías, como prevenir accidentes, autorizar las rutas de las diferentes cooperativas de buses o unidades de transporte, estandarizar las velocidades en las diferentes vías, carreteras, autopistas, autorizar la emisión de licencias de conducir, permisos, etcétera, etcétera.

La agencia Nacional de tránsito de un tiempo para acá se ha convertido en otro foco de corrupción y de asalto, que en asociación con una mafia de sinvergüenzas, están y cobran además jugosos sueldos e ingresos, pero en nada sirven para poner orden y cumplir con las competencias que de no hacerlo, mejor sería que desaparezcan.

Desde que los municipios o gobiernos autónomos descentralizados, asumieron el control del tránsito de sus territorios, nosotros los ciudadanos que utilizamos un vehículo para transportarnos, cada municipio impone con sus ordenanzas, una serie de diferentes dispositivos, disposiciones, normas, disque para controlar el tránsito, que, sin ninguna difusión, educación de sus regulaciones, se han convertido en verdaderos vacunadores y asaltantes en perjuicio de los usuarios y ciudadanía en general…

El tema de los radares por todos lados, no puede ser más evidente del contubernio escandaloso y totalmente público, entre ciertos particulares y los municipios, así como con la Agencia Nacional de Tránsito, que con total CONFIDENCIALIDAD, es decir con total impunidad, blindados por un silencio sepulcral, se reparten las multas entre gallos y rateros, sin inmutar a esos otros alcahuetes, en que se han convertido los funcionarios de la CONTRALORÍA General del Estado, que no ven, no oyen el clamor y las denuncias sobre este atraco, y nada hacen…

Otro negociado, el de los parquímetros en el sector de Puerto Santa Ana y ahora en Urdesa en Guayaquil, que es privado, que no respeta los feriados, que quieren ahora cobrar hasta la media noche, resulta otro atraco que ahuyenta el turismo, nadie puede so pena de multas fuertes, ni siquiera bajarse para dejar pasajeros, porque ahora el sistemas de cámaras, están a la caza de supuestos infractores, utilizando el argumento que tenemos que ser civilizados, etcétera….

Se supone que por el cobro de un supuesto servicio, que cobran los municipios y otras instituciones como la Agencia Nacional de Tránsito, lo mínimo que por sentido común deberían brindar al usuario, es la seguridad, que nadie robaría los accesorios de los vehículos, pero allí sí, ni los agentes que ponen las multas, ni las cámaras se encienden, cuando vándalos roban las partes de los vehículos, y otra gran verdad es que las cámaras no alertan por otro lado al departamento de obras públicas, de los cientos de huecos en las calles, alcantarillas sin tapas, alumbrado deficiente, desperdicio de agua potable, basura acumulada, roedores de dos y cuatro patas, etcétera…

Se necesita con urgencia, que ALGUIEN de manera urgente, evite este caos generado por los abusos, y deseos de sacarnos más dinero vía multas a los ciudadanos, porque la gente podría reaccionar de manera violenta, destruyendo los radares, las cámaras, los parquímetros, incendiando municipios, ortigando a los agentes de tránsitos, porqué estamos hartos de tantos modelos autoritarios que imponen en estos caudillos con membretes de alcaldes, directores de tránsito, agentes o vigilantes…

Semper Fi.