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Keira Knightley revela que sufrió estrés postraumático tras su rápido ascenso a la fama

Keira Knightley es una de las actrices británicas mejor consolidadas en Hollywood. Con más de 50 películas en su currículum y dos nominaciones al Oscar por sus interpretaciones en Orgullo y Prejuicio (2005) y Descifrando Enigma (2014), la originaria de Teddington (suroeste de Londres) parece tener una carrera idílica. Sin embargo, su rápido ascenso a la fama fue mucho más complejo de lo que parece.

En una entrevista en el podcast Awards Chatter de la revista estadounidense The Hollywood Reporter, rescatado por la revista People, la actriz de 33 años se abre respecto a su lucha con la fama, los paparazis y los problemas de ansiedad que ambos le trajeron. “[Los medios] daban mucho dinero por fotografías de mujeres desmoronándose”, afirma Knightley. En su opinión, desde el quiebre de Britney Spears ante los ojos del mundo en 2007, los paparazis empezaron a buscar ese tipo de noticia, lo que creó un gran fervor en los medios de comunicación.

“[Los medios] querían que fueras sexy, pero querían castigarte por esa sexualidad. Si no te derrumbabas enfrente de ellos, entonces les merecía la pena hacerte quebrar para que te desmoronaras enfrente de ellos”, asegura la también modelo sobre las hordas de fotógrafos que la seguían en la cumbre de su carrera en 2007.

“De repente había un nivel de violencia que se sentía en el aire, que no era algo ante lo que se pudiese reaccionar muy bien. Yo siempre he tenido una facilidad para mandar a la mierda, y era tan obvio que ellos querían que me quiebre y yo pensaba: ‘No voy a darles lo que quieren”, cuenta la protagonista de Anna Karenina. “Sentía que iba a la guerra cada vez que salía de casa”, añade.

Knightley tenía 22 años en 2007 y se encontraba promocionando dos de las películas que catapultarían su carrera: Piratas del Caribe: En el fin del mundo y Expiación. Ante la presión que suscitaba su éxito repentino, la actriz inevitablemente se quebró, pero lo hizo lejos de las cámaras. “Tuve un colapso mental a los 22, así que me tomé un año libre y me diagnosticaron un trastorno de estrés postraumático debido a todo eso”, admite.

“Me metí profundamente en la terapia y [un terapeuta] me dijo: ‘Es increíble. Normalmente tengo pacientes que piensan que la gente está hablando de ellos y que están siendo perseguidos, cuando no es así. ¡Eres la primera persona a la que realmente le está pasando eso! “, cuenta Knightley entre risas.

La actriz aprovechó su tiempo fuera de los rodajes para viajar, pero tuvo que acortar su descanso tras ser nominada para un BAFTA y un Globo de Oro por su actuación como Cecilia Tallis en Expiación. La británica recuerda que en ese momento ella luchaba con “grandes ataques de pánico” y que tuvo que recurrir a la hipnoterapia para poder asistir a la ceremonia de los Premios de Cine de la Academia Británica.

Esos días la actriz se encuentra promocionando su nuevo proyecto Collette, en el que encarna a la novelista del mismo nombre que fue presionada por su esposo para que escribiera libros a nombre de él, y además, se espera que este año estrene la película El cascanueces y los cuatro reinos.

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