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Justin Bieber zanja un pleito con un fotógrafo con un acuerdo entre las partes

El pleito, celebrado en un tribunal del condado de Miami-Dade, se remonta a 2013.

MIAMI. Un pleito contra la estrella del pop Justin Bieber sobre un incidente con un fotógrafo en Miami se ha solucionado con un acuerdo entre las partes, según los abogados.
La defensa del fotógrafo Jeffrey Binion declinó hacer más comentarios y dar más información sobre cuándo se había alcanzado el acuerdo o si incluía una compensación económica.
El pleito, celebrado en un tribunal del condado de Miami-Dade, se remonta a 2013, cuando Binion asegura que fue atacado por los guardaespaldas de Bieber después de fotografiar al cantante en el exterior de un estudio de grabación de la ciudad.
En los últimos meses, los intentos de mediación entre ambas partes habían llegado a un punto muerto, dijo el abogado de Binion, Mark DiCowden.

El letrado de Bieber, Jeremiah Reynolds, confirmó que habían solucionado el asunto.
El cantante canadiense, que con frecuencia protagoniza titulares debido a su agitado estilo de vida, también ha sido acusado por otro fotógrafo de Florida, Manuel Muñoz, que le hizo una fotografía cuando abandonaba un club nocturno de South Beach en enero de 2014.
Muñoz, en un pleito iniciado en mayo del año pasado, aseguró que los guardaespaldas de Bieber le persiguieron por una concurrida calle turística y en una tienda donde le encerraron, le dieron una paliza y rompieron su cámara. Exige un fallo punitivo y compensatorio sin especificar.

Reynolds declinó hacer comentarios sobre las acusaciones de Muñoz.
El incidente tuvo lugar la misma noche en que Bieber fue arrestado por la policía de Miami Beach por recorrer las calles de la ciudad a toda velocidad en su Lamborghini.

Bieber cerró un acuerdo el pasado mes de agosto con los fiscales, mediante el cual se declaraba culpable de conducción temeraria y resistencia a la autoridad sin violencia. Hizo una donación de 50.000 dólares a proyectos benéficos para niños y accedió a someterse a un curso de doce horas para controlar su ira. (Reuters/ La Nación)