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Juan Alfredo Cuentas: Influyó muchísimo que viviéramos pagando deudas que nosotros no generamos en Barcelona SC

Juan Alfredo Cuentas dice que “no tenía cómo saber” la complejidad de las tenebrosas finanzas de Barcelona cuando se puso al frente, en octubre del 2015, de la vicepresidencia financiera que abandonó esta semana, al fenecer su gestión. A criterio de la mano derecha de José Francisco Cevallos, expresidente del club, “influyó muchísimo” haber recibido la institución –de manos de los exdirectivos y hermanos Antonio y Luis Noboa– con una deuda global de “unos $37 o $38 millones heredados” y no los $12 millones que les “habían hecho conocer” y se había proyectado saldar en cuatro años, explica.

Las consecuencias, una agobiante costumbre en el equipo torero: suspensiones semanales en Ecuafútbol, demandas de exjugadores mediante la FIFA, plantillas impagas, entre otras “nuevas deudas que dejaron sin liquidez para asumir” los compromisos de la saliente administración.

No obstante, en diálogo telefónico con Diario EL UNIVERSO, Cuentas se reconoció “seguro” de que el recién posesionado presidente Carlos Alfaro Moreno recibe al club con menos déficit y mayor patrimonio del que lo encontró Cevallos. Sin embargo, evitó mencionar el valor actualizado de la deuda canaria, pues “falta por contabilizar el 2019 y sería irresponsable dar una información no avalada ni revisada por auditores”, aclara.

¿Cuánto influyó la deuda heredada en la gestión de la administración de Cevallos?

Muchísimo. Debimos utilizar recursos (para pagar) que nos correspondían usar a nosotros. Desde la campaña dijimos que proyectábamos saldar $12 millones en cuatro años. Cuando nos dimos cuenta de que no eran $12 millones, nos tocó ocupar del flujo que proyectábamos para nosotros. Por eso se generaron nuevas deudas y no pudimos cumplir con algunos pagos que nos correspondían a nosotros, como el caso de Guillermo Almada (extécnico que en agosto dijo que ‘en Barcelona no han actuado de buena fe; pues no cumplen con una deuda’), el de Ariel Nahuelpán (quien siendo futbolista activo del conjunto torero demandó en el 2018 a la institución por $1 025 000) o de otros jugadores que fueron fichados por nuestra directiva. No pudimos liquidarlas por haber utilizado valores para saldar lo anterior. Eso influyó en que no pudiéramos pagar.

Al asumir (2015), había deudas con bancos, millones de dólares que debimos afrontar por acuerdos con estos auspiciantes que adelantaron pagos; en nuestra dirigencia no se heredó este tipo de cosas.
Juan Alfredo Cuentas, exvicepresidente financiero de Barcelona

 

¿Qué salidas hallaron?

Lo que tratamos de hacer durante todo el período que estuvimos fue pagar las deudas que semana a semana nos iban apretando a todos quienes estábamos en el club. Siempre surgía una deuda u otra, por lo que se nos complicó alguna que otra cosa que no pudimos pagar y que nosotros sí generamos, que no fue para heredar (a la administración siguiente, la de Alfaro Moreno, entiéndase). Lamentablemente tuvimos que utilizar recursos en (pagar) deudas que no eran (generadas) por nosotros y que no estaban presupuestadas. Se produjeron nuevas deudas que nos dejaron sin liquidez para asumir (los compromisos de la administración de Cevallos).

¿No hubo cómo anticiparse a estas complicaciones al asumir el reto en 2015?

Cuando estuvo la primera auditoría (luego de asumir Cevallos), se hablaba de $27 millones de déficit, pero no se consideraron otros valores que salieron después. Entiéndase: cuando uno hace una auditoría, los auditores convocan a todos los acreedores con alcance nacional; pero no había cómo saber a cuánto ascendían las deudas en la FIFA, más los intereses. Calculo que la deuda total que se armó, entre todo, fue de unos $37 o 38 millones que heredamos y vivimos pagando. Ese montante, al final del nuestro período quedó en $29 millones hasta el 2018; falta por contabilizar 2019, cuando hubo cosas que se incrementaron, pero que no llegarán en ningún caso a los valores que nosotros recibimos. Cabe indicar que el club queda con un patrimonio en cuanto a jugadores que no había cuando asumimos. No llegaba a 5 millones de euros, según Transfermarkt (sitio web alemán con información y estimaciones del fútbol), ahora es de unos 19 o 20 millones, solo por mencionar una cifra aproximada, pues no tengo el valor a la mano ahora mismo. Adicionalmente, hubo muchos arreglos en el estadio Monumental que revalorizaron la institución.

¿Qué hizo entonces la administración de Cevallos para no repetir el accionar que señala de las gestiones pasadas en Barcelona?

No comprometimos valores de ningún auspiciante en el futuro. Cuando llegamos, había deudas con bancos, algunos millones que debimos afrontar por compromisos firmados con auspiciantes, que dieron dinero por adelantado. En la dirigencia de José Francisco no se hizo este tipo de cosas. Incluso debimos prestarle dinero a la institución, nosotros (a título personal, los directivos), para poder en algunos casos hasta jugar (cada fin de semana). En algún momento, y es algo que llegó a ser público, se conocieron cheques personales míos a favor de la institución que nos salvarían de deudas y que así podríamos jugar.

¿Por qué la exgestión sí difundió, el martes pasado, las deudas que heredó y saldó, pero no informó públicamente sobre los adeudos propios?

Los balances a la fecha aún no están cerrados porque no terminó la gestión. Sobre eso habría que hacer un informe una vez que se termine y se audite. Cabe recalcar que todos los años hubo auditorías desde que llegamos. Malinformaron algunos medios respecto a que nunca ha habido auditorías en Barcelona; eso es falso. Cuando llegamos se pidió una auditoría para ver de cuánto eran las deudas del 2015 hacia atrás. En la asamblea del 2017 se presentó el balance del 2016, en el 2018 se presentó el del 2017, y así se fueron presentando. Todos los valores, ingresos, egresos y en qué se utilizaron, están respaldados con sus asientos contables. Toda la información está dentro del club, allí quedó todo lo que se hizo en estos cuatro años. Tienen (la directiva de Alfaro Moreno) cómo saber a qué proveedores se les pagó, a cuáles no, cuánto… Está todo, todos los contratos. No hay ningún tipo de información que no se encuentre en la institución, cosa contraria a cuando recibimos el cargo; nosotros no teníamos información de nada, no había asientos contables sino un programa de contabilidad que no estaba completo. No teníamos una información que ahora sí existe y contempla desde el primer día que llegamos hasta el último. Por lo demás, sería irresponsable dar una información que no se encuentra avalada ni revisada por auditores.

Malinformaron algunos medios sobre que nunca ha habido auditorías en Barcelona; es falso. Toda la información está respaldada dentro del club. No existe ningún valor que no figure en asientos contables.

¿La administración de Cevallos deja a la de Alfaro más endeudada de lo que era cuando se la recibió?

No. Estoy seguro de que no. Pero en redes sociales y personas particulares emiten criterios repitiendo cosas que no son verdad. En su momento, yo hice una aclaración en los medios. Mario Canessa (director de Los Comentaristas, en radio Caravana y columnista de este Diario) dijo, y también en MARCADOR salió, que yo culpaba a la prensa, lo cual es falso. Los únicos responsables de lo que ha pasado en Barcelona somos los que estábamos en Barcelona.

¿Cómo califica la gestión del período 2016-2019?

No fue mala. Por lo contrario, fue una buena gestión. Con mucho trabajo y poco a poco habríamos podido salir (de las complicaciones financieras), tanto así que ya teníamos aprobado un crédito de $20 millones con Banco Pichincha. Aspirábamos a comprar deuda de por los menos unos $25 o 30 millones y con eso haber saneado casi el 80 o 90 % de la institución. Iba a ser garantizado con el pago de los derechos de TV, pero José Francisco no ganó las elecciones (recientes). (D)