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Jorge Glas volverá a tribunales, por pensión que incumplió su padre

Jorge Glas Espinel y sus hermanos Heriberto y Silvia fueron demandados en Guayaquil. La causa fue presentada por el abogado de la familia de un niño, que nació fruto de la violación de que perpetró el padre del exvicepresidente Jorge Glas Viejó a una menor de edad.

La Justicia declaró culpable del delito de violación a Glas Viejó en septiembre del 2014 y lo obligó a pagar una pensión de alimentos. El sentenciado cumplió con los depósitos hasta noviembre del 2021,cuatro meses antes de su muerte.

El progenitor de Glas ultrajó a una niña de 12 años, estudiante del colegio en el que él se desempeñaba como Director.

Derechos del niño
Ante el incumplimiento en el pago de la pensión alimenticia, que supera los USD 2 000, y la muerte del sentenciado, la familia pide que se nombre a unos “obligados subsidiados” para que se hagan cargo de los gastos del niño.

El abogado Juan Vizueta impulsa la causa. En la demanda presentada se señala que la familia se debió endeudar para los alimentos del niño y cubrir los gastos de matrícula y pensión. Aseguran no tener dinero para los uniformes y los útiles escolares.

Según el segundo numeral del artículo 5 del Código Orgánico de la Niñez y la Adolescencia, la autoridad competente ordenará que la prestación de alimentos sea pagada o completada por uno o más “obligados subsidiarios”, en atención a su capacidad económica y siempre y cuando no se tengan alguna discapacidad. La Ley señala que los encargados son, en este orden “los abuelos/as; Los hermanos/as que hayan cumplido 21 años”.

Situación jurídica

La demanda contra los hermanos Glas Espinel llega en momentos en que un Tribunal de Santa Elena estudia la apelación al habeas corpus, cuyo fallo permitió que el exvicepresidente salga de la cárcel de Cotopaxi el pasado 10 de abril.

Sobre Jorge Glas Espinel existen dos sentencias en firme, por los casos conocidos como Sobornos y Odebrecht. Una tercera sentencia, por el caso Singue, está en proceso de apelación.

 

 

El Comercio