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Jorge Glas tiene dos pedidos de captura, mientras se refugia en la Embajada de México

Glas mantiene dos procesos judiciales sin resolver. El uno tiene que ver con su exasesora Soledad Padilla.

 

Jorge Glas ingresó a la Embajada de México, en Quito, el 17 de diciembre del 2023. Ese día expresó, según un comunicado de la delegación diplomática, «temor por su seguridad y libertad personal».

Glas acudió allí tras un año y un mes de haber dejado la Cárcel 4 de Quito. No completó la pena de ocho años por participar en los entramados de corrupción de Odebrecht y Sobornos. Ambas son sentencias en firme.

Para salir de la cárcel, su defensa había presentado un recurso de habeas corpus alegando que el servicio de cárceles no entregó información que él necesitaba para solicitar que un juez unifique sus penas.

El juez de Santo Domingo, Emmerson Curipallo, acogió el recurso y ordenó su libertad. Un fallo polémico que la Corte Constitucional echó abajo. Hoy ese juez está detenido y procesado en el caso Metástasis.

Glas, ya en la embajada, solicitó la prelibertad por haber cumplido más del 40% de la pena unificada por los dos casos de corrupción.

Tras una accidentada audiencia donde Glas indicó a gritos no tener buena conexión a internet y estar en indefensión, la jueza Melissa Muñoz negó la prelibertad y ordenó su captura y retorno a prisión para cumplir el tiempo que queda de sentencia.

Glas mantiene dos procesos judiciales sin resolver. En enero, el juez nacional Luis Rivera le dictó prisión preventiva por el caso Reconstrucción de Manabí. La fiscalía lo acusa de peculado por las obras tras el terremoto de 2016. También enfrenta una investigación por intimidación planteada por su exasistente Soledad Padilla.

Fuente:  Ecuavisa