Opinión

Joaquín Guerrero Serrano: con el turf en las venas

Silvio Devoto Passano

sidepaderby@hotmail.com

Los viejos hípicos del Jockey Club, aquellos que asistían a las jornadas dominicales del desaparecido hipódromo de la calle Guaranda, y los que vivieron de manera interesante las veintitrés temporadas del “Santa Cecilia” y las veinticuatro del “Costa Azul” recuerdan con el mayor cariño al “tordillo” Joaquín Guerrero Muñoz, aficionado de puntual asistencia a las tribunas de primera y visitante asiduo en días de semana las caballerizas donde era muy querido por los profesionales que se beneficiaron siempre de su magnanimidad y disfrutaron de su gentil y amena conversación.

Tuve la inmensa fortuna de estar en el grupo de su querencia y allí en las dependencias del óvalo de Mapasingue conocí a un niño, siendo yo todavía un joven, que siguiendo los pasos de su señor padre tomo la bandera de los “burreros”, se hizo parte de tan grande y noble familia, y, aún hoy, en el gran país del norte la vive a diario con la GRAN PASIÓN PROPIA DE AQUELLOS que amamos la hípica desde niños.

Igual que su padre, éste JOAQUIN GUERRERO SERRANO no necesita del menor esfuerzo para ser simpático, menos aún por mostrarse generoso y magnánimo con sus amigos en problemas, igual que su afición por el turf le vienen de cuna la bondad, la benevolencia, la simpatía.

Recordamos entre sus cuadras en el país, “Coquimbo”, iniciada en el “Santa Cecilia” por su señor padre, y el “Florida Lotto” a partir de su viaje a USA donde radica hace más de tres décadas.

Con tales divisas corrieron en su momento CEPILLO, DUPER MUPPET ex Metálico, PATITA WHITE MOON, FURNIA Y CAPRICHO BLANCO, todos buenos ganadores a los que no escatimó esfuerzo alguno para que tengan al menos lo necesario para su buen estado de salud y mejor rendimiento.

Afincado en la Florida, se anotó en los tres hipódromos de Miami con sus buenos caballos de su propiedad entre los que destacaron UNIQUELY MOBLE, FIRE ALERT y el apergaminado EL CARTERO, hermano del sobresaliente D´FUNNY BONE.

Hace pocas semanas Joaquín vino con su familia a Ecuador y lógicamente visitó casi a diario el Buijo, disfrutando y recordando junto a amigos y directivos las vivencias de tiempo pasado mostrando su gran alegría al conversar y rememorar hechos que hoy son anécdotas de la época de su padre, del “chino” Stay, del “viejo” Colón Ullauri, del “niño” Gustavo Hidalgo y de tantos otros que nos dejaron hace ya largo tiempo.

Nos agradó charlar con Joaquín, verlo muy feliz junto a su esposa y a su hijo, incluida su nuera y observar muy de cerca los abrazos, saludos y muestras de profundo afecto con amigos, entre ellos Jimmy Jairala, al que su condición de Prefecto del Guayas no cambió un ápice su forma de ser, igual la de este “muchacho” JOAQUIN GUERRERO SERRANO, por el cual profesamos un afecto muy especial.

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