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Jefe de Cámara Diputados Brasil rompe relaciones con el Gobierno

«No puedo aceptar que el Gobierno use su maquinaria para la persecución política de quienes se vuelven en su contra», dijo Cunha a medios en Brasilia.

BRASILIA. El presidente de la Cámara Baja del Congreso brasileño, Eduardo Cunha, anunció su ruptura con el Gobierno de Dilma Rousseff, con lo que se agravaba la crisis política en la mayor economía de América Latina.
Cunha, dirigente del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), acusó al Gobierno de Rousseff y al fiscal general, Rodrigo Janot, de conspirar para incriminarlo en el escándalo por prácticas de corrupción en la petrolera estatal Petrobras.

«No puedo aceptar que el Gobierno use su maquinaria para la persecución política de quienes se vuelven en su contra», dijo Cunha a medios en Brasilia.
La disputa entre Cunha y Rousseff no significa necesariamente que el PMDB salga de la coalición de Gobierno, pero el congresista dijo que él pediría el término de la alianza durante el congreso del partido en septiembre.

El PMDB es el mayor partido político de Brasil y Cunha es considerado un posible aspirante a la presidencia del país en las elecciones de 2018.
La ruptura, que se veía venir por meses, se anuncia un día después de que Cunha dijo que está evaluando los argumentos legales para realizar un juicio político a la mandataria por supuestas irregularidades en el financiamiento de su campaña electoral.
Algunos legisladores de oposición llamaban a que se realice el proceso contra Rousseff, pero Cunha, en su rol de presidente de la Cámara Baja, tiene la responsabilidad de decidir si se inicia.

La oposición de Cunha podría implicar obstáculos a cualquier legislación que proponga el Gobierno, lo que complicaría los esfuerzos del ejecutivo para fortalecer las finanzas públicas y evitar que el país sufra un recorte de su calificación de crédito.
La moneda brasileña, el real, y el índice de acciones Bovespa perdían cerca de un 1 por ciento tras el anuncio de Cunha.
La salida del congresista de la coalición de Gobierno fue provocada por el testimonio del lobbysta Julio Camargo, quien dijo que Cunha había recibido 5 millones de dólares en sobornos.

Cunha negó esas acusaciones y dijo que Camargo había sido presionado a cambiar una declaración anterior.
Pese a que su relación con el Gobierno de Rousseff nunca fue cercana, Cunha solía apoyar legislaciones claves del Gobierno y se había opuesto a la realización del juicio político a la presidenta pese a los bajos índices de aprobación de Rousseff.
El vínculo se deterioró más desde marzo, cuando el nombre de Cunha apareció en una lista junto con decenas de otros legisladores investigados por acusaciones de haber recibido sobornos originados en los fondos desviados por los sobrecargos en contratos de Petrobras. (Reuters/La Nación)