Realidades

Jay-Z carga contra el imperio

El artista acusa a las grandes compañías de ‘streaming’ de lanzar una campaña contra su plataforma musical Tidal.

EE.UU. El éxito inmediato no está garantizado ni cuando se es una de las personas más influyentes y reconocidas del mundo. Ni si quiera haciendo piña con otras celebridades para que el efecto bombo sea aún mayor. Eso es lo que le está pasando a Jay-Z con su plataforma de música en streaming Tidal, que presentó no hace ni un mes al mundo acompañado por Kaney West, Rihanna, Madonna y su esposa Beyoncé, junto a otra docena de estrellas.

Tidal cuenta en la actualidad con 770.000 abonados, una anécdota comparada con los 15 millones que escuchan música pagando en Spotify, por no citar los 45 millones que lo hacen gratis a costa de escuchar de vez en cuando algunos anuncios. Shawn Carter (el nombre real de Jay-Z) pide paciencia a sus seguidores. El artista raramente acude a las redes sociales para hacer comentarios. Ahora, sin embargo, lo ha hecho en tromba para defender su nuevo negocio.

“La tienda iTunes -de Apple- no se construyó en un día”, recordó el rapero a sus casi 3,2 millones de seguidores en Twitter, “y llevó nueve años a Spotify tener éxito”. “Por favor, darnos la opción de crecer y mejorar”, se puede leer en otro mensaje. No acabó ahí la cosa. En los siguientes mensajes pasó a la carga pesada, para acusar a sus competidores de querer preservar el statu quo, “gastando millones” de dólares en lo que calificó como una “campaña de desprestigio”.

Lo cierto es que la declaración de independencia Jay-Z no está teniendo en este momento la respuesta de cambio que esperaban los 17 artistas que le apoyan. De la cifra que Carter menciona en el tuit, 597.000 abonados eran ya WiMP, la compañía que compró en marzo para integrar en Tidal. Es decir, tras su puesta en escena solo lograron sumar 173.000 suscriptores pese a la campaña de promoción gratuita que hicieron los medios de comunicación de todo el mundo.

Hay un detalle aún más preocupante: la aplicación ya no aparece ni si quiera entre las 700 más descargadas en iTunes para los dispositivos de Apple. Jay-Z cierra la serie de mensajes con un “somos humanos (incluso Daft Punk)”. “No somos perfectos, pero estamos determinados”, concluye.

Pero el negocio de la música es muy competitivo y el rapero va a necesitar mucho más que paciencia para que su aventura empresarial tenga éxito. Hasta la compañía más grande del mundo nota la presión en un mercado donde también marcan el ritmo Pandora, YouTube, Spotify o Vevo. Apple, que abrió el melón del negocio de la música digital con el reproductor iPod, se está dando una prisa inusual para cerrar acuerdos exclusivos con los artistas para que su música pueda distribuirse por Beats, que compró a Dr. Dre por 3.000 millones de dólares hace justo un año.

Uno de los bocados más jugosos es Taylor Swift, después de que se descolgara de Spotify. Apple la corteja, como a la banda británica Florence and the Machine. El servicio Beats Music volverá a presentarse en los próximos nueve meses. La estrategia de Jay-Z es diferente. Él vende Tidal como la primera plataforma musical en streaming donde los dueños del negocio son los propios artistas y se diferencia de otros servicios por ser exclusivamente de pago.

Tidal comenzó con un catálogo de 25 millones de canciones y 75.000 vídeos. Es una plataforma emergente aún modesta si sus 60 millones de dólares de valoración se comparan con los 8.400 millones de Spotify tras las últimas rondas de captación de fondos -eso pese a que su modelo de negocio sigue generando pérdidas. (Internet/La Nación)