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Jairala explica alcance de las ocho propuestas para reconstruir zonas afectadas por terremoto

El Prefecto ratifica que la licencia ambiental para el puente Guayaquil-La Puntilla «sigue en plena vigencia y no tiene ningún problema»

GUAYAQUIL. Durante el diálogo semanal de este jueves 28 de abril de 2016, Jimmy Jairala detalló las ocho propuestas que, como prefecto del Guayas y líder del Movimiento Centro Democrático, envió a la Asamblea Nacional para financiar la reconstrucción de las zonas de Manabí y Esmeraldas afectadas por el terremoto del pasado 16 de abril.

Jairala parte de una realidad para explicar el arduo trabajo que está pendiente para la reconstrucción: el damnificado no es solo el que perdió su casa o a familiares; también debe incluirse en esa categoría a quienes perdieron sus puestos de trabajo.

Desde esa óptica, Jairala mencionó ocho planteamientos que apuntan a financiar y manejar la reconstrucción. El primero es la creación de un fideicomiso mixto, tal como se ha hecho en otros países, «donde funcionan perfectamente». La idea es que en él participen el gobierno nacional y local, la empresa privada y la sociedad civil. «Yo no he calificado de delincuente a nadie», precisó Jairala al explicar que con la propuesta de creación del fideicomiso no se está acusando a nadie.

«El ciudadano quiere tener la certeza de que, efectivamente, los recursos se canalicen de manera adecuada con el conocimiento no solamente del Gobierno Nacional sino del gobierno local, que es el que está más cerca de los problemas que están focalizados en su provincia, más la sociedad civil y más la empresa privada que ha hecho un papel importante en temas de solidaridad», puntualizó.

También sugirió reemplazar la donación de un día de salario para quienes ganan más de USD 1.000 por un bono de inversión y ahorro, que consiste en una especie de préstamo voluntario que le puede hacer el ciudadano o una empresa al Estado.

¿Cómo funcionaría?: «El ciudadano presta un capital al Estado, el Estado recibe esa contribución evitando que ese capital salga del país (en el caso de empresas), el Estado le devuelve el valor al ciudadano después de cinco o 10 años, pagándole entre 0,5% y 1% de interés y maneja ese recurso el Estado Central». Los beneficios radican en que se trata de una inversión, son papeles de deuda, hay ahorro y se pueden usar para deducción de impuestos. «Eso va a dar liquidez, que es lo que necesita el Gobierno, y se permite que empresas grandes aporten, inviertan y no saquen la plata del Ecuador».

El plan de sugerencias también incluye la creación de Zonas Especiales de Desarrollo (ZEDE). «Queremos atraer la inversión productiva sostenible en zonas específicas». Así, mencionó la posibilidad de crear zonas turísticas en Bahía, Canoa, Jama, Pedernales, Puerto López, Puerto Cayo, Manta y Crucita; industrial en Portoviejo, Montecristi, Manta y Rocafuerte; y, agrícola en Chone, Flavio Alfaro, El Carmen, Tosagua, Jipijapa, Bolívar y Pedernales. Para ello, se requieren estímulos tributarios a cinco o 10 años.

Pero ante la pérdida de fuentes de trabajo, Jairala ve la necesidad de apuntar también a una reconversión laboral; es decir, premiar con estímulos tributarios a los empresarios que decidan cambiar sus negocios y capacitar a su personal. «Hay que estimular a los empresarios que todavía tienen fe y quieren seguir invirtiendo que si cambian el giro del negocio no dejen en la calle a sus empleados».

Para Jairala, no cabe un aumento al Impuesto al Valor Agregado (IVA). «Lo digo con el más grande respeto, porque lo peor que puede hacer un político es callar por disciplina. Yo la disciplina se la debo al movimiento Centro Democrático que presido». Aclarado eso, le dio la razón a un informe del Servicio de Rentas Internas (SRI) que estima que elevar el IVA al 14% provocará una baja en la recaudaciones del 30%.

«La solución no va por el incremento del IVA. Es un tema que seguramente la Asamblea lo va a analizar con las cifras que le va a pasar el SRI. Si estoy viendo que subirlo al 14% me va a bajar la recaudación, el mensaje es ‘no lo suba’… La solución es bajarlo o mantenerlo pero no subirlo». Eso sí, dejó en claro la necesidad de que «ninguna medida afecte a la provincia de Manabí».

A nivel macro, en cambio, planteó la necesidad de reestructurar la deuda con China a la que se le está pagando el 7% de interés. «Nos guste o no, nos duela o no, hay que buscar organismos internacionales de crédito que cobran intereses más bajos. Lo que hay que hacer es negociar bien… Y hay que renegociar también los contratos de venta anticipada de petróleo con la China porque tenemos colocado allí más del 70% del petróleo ecuatoriano».

El planteamiento incluye la creación de un bono de reconstrucción transnacional. Este consiste en que las empresas transnacionales (petroleras, de telefonía celular, etc.) que destinen un porcentaje de utilidades a la compra del mismo recibirán del Estado un interés de 0.5% a 1% y, al cabo de 5 o 10 años, podrán recuperar la inversión o destinar el dinero invertido a pagar impuestos. «Se garantiza que esa plata no sale del Ecuador, porque sacar la plata vale el 5% o sacarla por la zurda significa que la plata se irá a los paraísos fiscales».

En otro orden de temas, Jairala ratificó que desde el punto de vista absolutamente jurídico de la Prefectura del Guayas la licencia ambiental para la construcción del puente Guayaquil-La Puntilla «sigue en plena vigencia y no tiene ningún problema».

Con ello, el ejecutivo guayasense respondió a una comunicación que recibió, el pasado miércoles 27, vía Quipux, de un documento con fecha 14 de abril con el que «la Direccional Zonal de Ambiente nos informa que, como ya no somos autoridad ambiental –todos saben que hasta hace cuatro días no nos habían entregado la renovación y estuvimos efectivamente un mes sin ser autoridad ambiental- se revocaba provisionalmente la licencia ambiental».

Ante ello, anunció que la respuesta que se le va a dar a la zona es que, «en primer lugar, demostrar que sí somos autoridad ambiental con lo cual no hay ningún problema con el tema de la licencia del puente, porque lo que se alega no existe. Y en segundo lugar, la licencia ambiental fue otorgada en diciembre cuando estábamos perfectamente habilitados y que yo sepa la ley no tiene el carácter retroactivo».

«Entonces, sigo sin entender la razón por la cual hemos recibido, en primer lugar, con tanto atraso ese documento y aún atrasado adolece de esa falla. Y es una falla muy seria porque no existe la ley de carácter retroactivo. No hay normas de carácter retroactivo», insistió.

El prefecto guayasense cree que se trata de «una decisión de la dirección zonal. Estoy seguro que ni el gobierno está interesado en hacer olas en un tema que está beneficiando a más de 150.000 personas que viven allí y que el lunes se van a acordar del tema porque el lunes se reanudan las clases y verán el tráfico terrible en todo ese sector. A mí me ha parecido cuando menos una ligereza pero hoy se lo subsana informándole a la zonal del Ministerio que sí somos competentes y que además la ley no es retroactiva». (Prefectura del Guayas)